Durmiendo en el Agua

Paolo Luna

Poeta adicto al portal


Los vientos del norte y los vientos del sur,
peleándose están por tu barco y sus velas.
Las olas del mar entrarán en su albur,
el rayo y su trueno, que al juego es tahúr,
y el sol y la luna serán centinelas.

No valen los remos de mil marineros,
si el mar con sus fuerzas te dice -“regresa”-
si nunca has remado no va en la cabeza,
luchar contra el viento y querer ser primeros.
Las ganas y el llanto jamás son destreza.

Allí donde todos sembraron sus sueños,
dejaron los pasos sus huellas marcadas,
quedando migajas de historias colmadas
de anhelos de pan, esperanzas sin dueños
y risas alegres allí abandonadas.

Tu barco va lleno de sueños ajenos,
y cada cabeza rebosa esperanzas.
Durmiendo en colchones de mil añoranzas,
tan solo los niños parecen serenos,
y el mar y los vientos conspiran alianzas.

Las gotas de lluvia tus lágrimas bañan,
las olas enjuagan tu cara y tu ropa,
el mástil al viento y el mar en la popa,
el rayo y el trueno con furia se ensañan,
y en sombras nocturnas tu barco se arropa.

La noche se aleja después de la fiesta,
y el día se extiende cuan tibio y brillante;
desorden y llantos encuentra adelante,
-¡oh!- fe y esperanza- ninguna contesta,
y el barco se hunde callado y menguante.

Los brillos del alba titilan contentos
y adornan las olas hermosos colores,
chalecos inflados parecen ser flores,
más no son alegres aquellos momentos,
bañados de llantos, de miedos y horrores.

En aguas saladas los sueños se hunden,
y algunos esperan en la superficie.
quizás tanta lucha sin par te desquicie,
pues, sueños bañados de sal te confunden;
tal vez sea la muerte, la que te acaricie.

El sueño pisando la playa te insiste,
el tiempo es muy poco, la fuerza no alcanza,
más siempre, si hay vida también esperanza,
y habiendo esperanza, la vida resiste,
más tanta es la lucha, que el cuerpo se cansa.

Del barco, el recuerdo quedó de la quilla,
del sueño, aún queda esperanza y anhelo,
muy pocos pondrán paso firme en el suelo,
muy pocos podrán sentir firme la orilla,
y cientos de sueños, ya vuelan al cielo.

Dejaste tu tierra queriendo ser libre,
y aquí en tierra ajena, naufraga tu barco,
no ves en el cielo colores de un arco,
que te alce en el aire y en paz te equilibre.
Hoy es brisa el viento y el mar simple charco.

Muy pronto la tarde traerá pescadores,
cantando y llenando su frágil piragua,
tu mente cansada, finales ya fragua,
brindando a la noche tus grandes dolores,
y el día te encuentra… durmiendo en el agua.
 
Última edición:
Los vientos del norte y los vientos del sur,
peleándose están por tu barco y sus velas.
las olas del mar entrarán en su albur,
el rayo y su trueno, que al juego es tahúr,
y el sol y la luna serán centinelas.

No valen los remos de mil marineros,
si el mar con sus fuerzas te dice -“regresa”-
si nunca has remado no va en la cabeza,
luchar contra el viento y querer ser primeros.
Las ganas y el llanto jamás son destreza.

Allí donde todos sembraron sus sueños,
dejaron los pasos sus huellas marcadas,
quedando migajas de historias colmadas
de anhelos de pan, esperanzas sin dueños
y risas alegres allí abandonadas.

Tu barco va lleno de sueños ajenos,
y cada cabeza rebosa esperanzas.
durmiendo en colchones de mil añoranzas,
tan solo los niños parecen serenos,
y el mar y los vientos conspiran alianzas.

Las gotas de lluvia tus lágrimas bañan,
las olas enjuagan tu cara y tu ropa,
el mástil al viento y el mar en la popa,
el rayo y el trueno con furia se ensañan,
y en sombras nocturnas tu barco se arropa.

La noche se aleja después de la fiesta,
y el día se extiende cuan tibio y brillante;
desorden y llantos encuentra adelante,
-¡oh!- fe y esperanza- ninguna contesta,
y el barco se hunde callado y menguante.

Los brillos del alba titilan contentos
y adornan las olas hermosos colores,
chalecos inflados parecen ser flores,
más no son alegres aquellos momentos,
bañados de llantos, de miedos y horrores.

En aguas saladas los sueños se hunden,
y algunos esperan en la superficie.
quizás tanta lucha sin par te desquicie,
pues, sueños bañados de sal te confunden;
tal vez sea la muerte, la que te acaricie.

El sueño pisando la playa te insiste,
el tiempo es muy poco, la fuerza no alcanza,
más siempre, si hay vida también esperanza,
y habiendo esperanza, la vida resiste,
más tanta es la lucha, que el cuerpo se cansa.

Del barco, el recuerdo quedó de la quilla,
del sueño, aún queda esperanza y anhelo,
muy pocos pondrán paso firme en el suelo,
muy pocos podrán sentir firme la orilla,
y cientos de sueños, ya vuelan al cielo.

Dejaste tu tierra queriendo ser libre,
y aquí en tierra ajena, naufraga tu barco,
no ves en el cielo colores de un arco,
que te alce en el aire y en paz te equilibre.
hoy es brisa el viento y el mar simple charco.

Muy pronto la tarde traerá pescadores,
cantando y llenando su frágil piragua,
tu mente cansada, finales ya fragua,
brindando a la noche tus grandes dolores,
y el día te encuentra… durmiendo en el agua.
Realmente es un gran poema, su musicalidad encanta, gracias por compartir tu obra.
Abrazos desde mi mar.
 
Los vientos del norte y los vientos del sur,
peleándose están por tu barco y sus velas.
las olas del mar entrarán en su albur,
el rayo y su trueno, que al juego es tahúr,
y el sol y la luna serán centinelas.

No valen los remos de mil marineros,
si el mar con sus fuerzas te dice -“regresa”-
si nunca has remado no va en la cabeza,
luchar contra el viento y querer ser primeros.
Las ganas y el llanto jamás son destreza.

Allí donde todos sembraron sus sueños,
dejaron los pasos sus huellas marcadas,
quedando migajas de historias colmadas
de anhelos de pan, esperanzas sin dueños
y risas alegres allí abandonadas.

Tu barco va lleno de sueños ajenos,
y cada cabeza rebosa esperanzas.
durmiendo en colchones de mil añoranzas,
tan solo los niños parecen serenos,
y el mar y los vientos conspiran alianzas.

Las gotas de lluvia tus lágrimas bañan,
las olas enjuagan tu cara y tu ropa,
el mástil al viento y el mar en la popa,
el rayo y el trueno con furia se ensañan,
y en sombras nocturnas tu barco se arropa.

La noche se aleja después de la fiesta,
y el día se extiende cuan tibio y brillante;
desorden y llantos encuentra adelante,
-¡oh!- fe y esperanza- ninguna contesta,
y el barco se hunde callado y menguante.

Los brillos del alba titilan contentos
y adornan las olas hermosos colores,
chalecos inflados parecen ser flores,
más no son alegres aquellos momentos,
bañados de llantos, de miedos y horrores.

En aguas saladas los sueños se hunden,
y algunos esperan en la superficie.
quizás tanta lucha sin par te desquicie,
pues, sueños bañados de sal te confunden;
tal vez sea la muerte, la que te acaricie.

El sueño pisando la playa te insiste,
el tiempo es muy poco, la fuerza no alcanza,
más siempre, si hay vida también esperanza,
y habiendo esperanza, la vida resiste,
más tanta es la lucha, que el cuerpo se cansa.

Del barco, el recuerdo quedó de la quilla,
del sueño, aún queda esperanza y anhelo,
muy pocos pondrán paso firme en el suelo,
muy pocos podrán sentir firme la orilla,
y cientos de sueños, ya vuelan al cielo.

Dejaste tu tierra queriendo ser libre,
y aquí en tierra ajena, naufraga tu barco,
no ves en el cielo colores de un arco,
que te alce en el aire y en paz te equilibre.
hoy es brisa el viento y el mar simple charco.

Muy pronto la tarde traerá pescadores,
cantando y llenando su frágil piragua,
tu mente cansada, finales ya fragua,
brindando a la noche tus grandes dolores,
y el día te encuentra… durmiendo en el agua.
Y es col naufragar en cada melodía, grato leerte
 
Los vientos del norte y los vientos del sur,
peleándose están por tu barco y sus velas.
Las olas del mar entrarán en su albur,
el rayo y su trueno, que al juego es tahúr,
y el sol y la luna serán centinelas.

No valen los remos de mil marineros,
si el mar con sus fuerzas te dice -“regresa”-
si nunca has remado no va en la cabeza,
luchar contra el viento y querer ser primeros.
Las ganas y el llanto jamás son destreza.

Allí donde todos sembraron sus sueños,
dejaron los pasos sus huellas marcadas,
quedando migajas de historias colmadas
de anhelos de pan, esperanzas sin dueños
y risas alegres allí abandonadas.

Tu barco va lleno de sueños ajenos,
y cada cabeza rebosa esperanzas.
Durmiendo en colchones de mil añoranzas,
tan solo los niños parecen serenos,
y el mar y los vientos conspiran alianzas.

Las gotas de lluvia tus lágrimas bañan,
las olas enjuagan tu cara y tu ropa,
el mástil al viento y el mar en la popa,
el rayo y el trueno con furia se ensañan,
y en sombras nocturnas tu barco se arropa.

La noche se aleja después de la fiesta,
y el día se extiende cuan tibio y brillante;
desorden y llantos encuentra adelante,
-¡oh!- fe y esperanza- ninguna contesta,
y el barco se hunde callado y menguante.

Los brillos del alba titilan contentos
y adornan las olas hermosos colores,
chalecos inflados parecen ser flores,
más no son alegres aquellos momentos,
bañados de llantos, de miedos y horrores.

En aguas saladas los sueños se hunden,
y algunos esperan en la superficie.
quizás tanta lucha sin par te desquicie,
pues, sueños bañados de sal te confunden;
tal vez sea la muerte, la que te acaricie.

El sueño pisando la playa te insiste,
el tiempo es muy poco, la fuerza no alcanza,
más siempre, si hay vida también esperanza,
y habiendo esperanza, la vida resiste,
más tanta es la lucha, que el cuerpo se cansa.

Del barco, el recuerdo quedó de la quilla,
del sueño, aún queda esperanza y anhelo,
muy pocos pondrán paso firme en el suelo,
muy pocos podrán sentir firme la orilla,
y cientos de sueños, ya vuelan al cielo.

Dejaste tu tierra queriendo ser libre,
y aquí en tierra ajena, naufraga tu barco,
no ves en el cielo colores de un arco,
que te alce en el aire y en paz te equilibre.
Hoy es brisa el viento y el mar simple charco.

Muy pronto la tarde traerá pescadores,
cantando y llenando su frágil piragua,
tu mente cansada, finales ya fragua,
brindando a la noche tus grandes dolores,
y el día te encuentra… durmiendo en el agua.
Logras enlazar la fuerza del mar en este poema que nos deja la humedad como la sensación más pura. Me ha encantado su belleza. Un saludo cordial.
 
Que hermosos versos son los que nos has regalado, me encanta haber navegado por ese inmenso mar y sentir diversas sensaciones, a medida que iba leyendo. Un placer haber llegado hasta la orilla de tu magnífico poema.
Un cordial saludo, Poeta.
 
Que hermosos versos son los que nos has regalado, me encanta haber navegado por ese inmenso mar y sentir diversas sensaciones, a medida que iba leyendo. Un placer haber llegado hasta la orilla de tu magnífico poema.
Un cordial saludo, Poeta.
Me alegra saber que has venido a navegar por estos mares. Encantado de tu visita y halagador comentario. Recibe un abrazote con cariño mi bella Mar_.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba