Rufian
Poeta recién llegado
Sin querer faltarle
el respeto a tu marido
anoche soñé contigo.
Anoche no eras casada
no había causa
para pecar de infiel.
Anoche poseía mi sueño
dentro de un sueño.
Esta mañana
no era para menos,
no quería, ni podía
ponerle punto final
a aquel trance espiritual
que Morfeo sostenía,
con acordes de sinfonía.
Ya se convertía
en una nota en la lejanía.
Sabia que era perfecto,
"tenia que ser un sueño"
y no me pellizcaría
por temor a perderlo.
El olor de la almohada
me halaba al mundo real
y yo como un gato
aferrado a tu cuerpo
sintiéndome tan bien dentro
me concentraba para
no salir de el.
El despertar es inevitable,
como lo es morir.
Y yo
sediento en el desierto
sin duda hubiera muerto
tragando hasta la ultima arena
de aquel manantial
que bajaba por tus piernas
si mi ultimo aliento
tuviera el sabor de tu piel.
Como se burla Morfeo
de los hombres
y sus ocultas fantasías
Si se hubiera
revelado y tomado
la forma de Satanás,
yo le hubiera vendido
mi alma si no me
despertaba jamás.
el respeto a tu marido
anoche soñé contigo.
Anoche no eras casada
no había causa
para pecar de infiel.
Anoche poseía mi sueño
dentro de un sueño.
Esta mañana
no era para menos,
no quería, ni podía
ponerle punto final
a aquel trance espiritual
que Morfeo sostenía,
con acordes de sinfonía.
Ya se convertía
en una nota en la lejanía.
Sabia que era perfecto,
"tenia que ser un sueño"
y no me pellizcaría
por temor a perderlo.
El olor de la almohada
me halaba al mundo real
y yo como un gato
aferrado a tu cuerpo
sintiéndome tan bien dentro
me concentraba para
no salir de el.
El despertar es inevitable,
como lo es morir.
Y yo
sediento en el desierto
sin duda hubiera muerto
tragando hasta la ultima arena
de aquel manantial
que bajaba por tus piernas
si mi ultimo aliento
tuviera el sabor de tu piel.
Como se burla Morfeo
de los hombres
y sus ocultas fantasías
Si se hubiera
revelado y tomado
la forma de Satanás,
yo le hubiera vendido
mi alma si no me
despertaba jamás.