Lírico.
Exp..
E. XI
De repente parecen los poetas
que saltan al vacío, tan absurdos
con lánguidas protestas entre escombros,
porque ya nada esperan, porque nada
les parece que el mundo les reserva.
Qué absurda de repente tanta queja,
tanto deseo herido en las esquinas
quebradas de su inútil corazón:
haces que yo no tema en absoluto.
De repente parecen los poetas
que saltan al vacío, tan absurdos
con lánguidas protestas entre escombros,
porque ya nada esperan, porque nada
les parece que el mundo les reserva.
Qué absurda de repente tanta queja,
tanto deseo herido en las esquinas
quebradas de su inútil corazón:
haces que yo no tema en absoluto.