Maria Beatriz Vicentelo C
Poeta recién llegado
Escancio el dulce vino de tus labios en uva,
ambrosía de dioses que degusta mi boca,
con éter colombino, sutil encanto enfoca
mareos purpurinos, que al placer coadyuva.
Y un beso de tu viña, con espejos de albura,
cae con embriagado delirio que trastoca
¡Es rebrote genuino con tanta ebriedad loca!
Que en tus parras me pierdo… ¡Bacante de ventura!
Soy abismo y altura; primavera en otoño
soy el áureo sarmiento con perlas de rocío
que en célebre alambique, con cristal entintado,
revienta sus ensayos arcillando retoño
¡Soy el dipsómano abrazo del beso tuyo y mío!
Voceando beodo… ¡Su exceso enamorado!
Ma. Beatriz Vicentelo Cayo
ambrosía de dioses que degusta mi boca,
con éter colombino, sutil encanto enfoca
mareos purpurinos, que al placer coadyuva.
Y un beso de tu viña, con espejos de albura,
cae con embriagado delirio que trastoca
¡Es rebrote genuino con tanta ebriedad loca!
Que en tus parras me pierdo… ¡Bacante de ventura!
Soy abismo y altura; primavera en otoño
soy el áureo sarmiento con perlas de rocío
que en célebre alambique, con cristal entintado,
revienta sus ensayos arcillando retoño
¡Soy el dipsómano abrazo del beso tuyo y mío!
Voceando beodo… ¡Su exceso enamorado!
Ma. Beatriz Vicentelo Cayo
Última edición: