oscardelaermita
Poeta recién llegado
La vida es dura
siempre que
a la llegada del día
le acompaña la luz.
Los elementos necesarios
para quemar las uñas
y amarillear las yemas
los encuentras en cualquier club.
Y me permito añadir:
¡que asco de mundo este
en el que cuando dices club
tienes que especificar que es de blues!
Registro las taquillas
de gimnasios abandonados
donde aprendí a boxear.
y ya no encuentro la medida.
La medida.
Esa es la cuestión al fin y al cabo,
todo se rige por medidas
y, las mías, son cúbicas.
La última copa
es siempre para el barman.
¡Maldita sea!
Quien decide echarme
no merece mi invitación y mi estima.
La última copa
siempre será
para los que últimamente no aparecen.
Y no preguntes por qué.
Y en sus ausencias
yo siempre brindo
por los que se lo merecen
y nunca están.
Mis tragos
ya no los riegan coristas
emulando a Ella,
ni sacerdotes de las seis cuerdas
reencarnados en Joe Pass,
Dislloqueis asesinos.
Os estrellaría dos botellas de bourbon.
Una por mí
y otra por lo que os merecéis.
Yo,
caminaré y caminaré
hasta encontrar la cuneta propia
para seguir creando swing
Demasiados posavasos coleccionados,
demasiadas libretas de notas empapadas,
demasiados clubes cerrados,
demasiados centavos gastados
en jukeboxes oxidadas.
Me da igual.
Continúo recordando
las lecturas primogénitas
de bukowski y Miller
mientras pido otro tequila.
Continuaré
mientras continúe
cantando aint no body busisness
mientras me quede fibra hepática
Los tugurios
suplen los clubes,
Los borrachos
suplen a los bluesman melómanos
y, yo ya no se que soy.
Genial Chet, genial.
siempre que
a la llegada del día
le acompaña la luz.
Los elementos necesarios
para quemar las uñas
y amarillear las yemas
los encuentras en cualquier club.
Y me permito añadir:
¡que asco de mundo este
en el que cuando dices club
tienes que especificar que es de blues!
Registro las taquillas
de gimnasios abandonados
donde aprendí a boxear.
y ya no encuentro la medida.
La medida.
Esa es la cuestión al fin y al cabo,
todo se rige por medidas
y, las mías, son cúbicas.
La última copa
es siempre para el barman.
¡Maldita sea!
Quien decide echarme
no merece mi invitación y mi estima.
La última copa
siempre será
para los que últimamente no aparecen.
Y no preguntes por qué.
Y en sus ausencias
yo siempre brindo
por los que se lo merecen
y nunca están.
Mis tragos
ya no los riegan coristas
emulando a Ella,
ni sacerdotes de las seis cuerdas
reencarnados en Joe Pass,
Dislloqueis asesinos.
Os estrellaría dos botellas de bourbon.
Una por mí
y otra por lo que os merecéis.
Yo,
caminaré y caminaré
hasta encontrar la cuneta propia
para seguir creando swing
Demasiados posavasos coleccionados,
demasiadas libretas de notas empapadas,
demasiados clubes cerrados,
demasiados centavos gastados
en jukeboxes oxidadas.
Me da igual.
Continúo recordando
las lecturas primogénitas
de bukowski y Miller
mientras pido otro tequila.
Continuaré
mientras continúe
cantando aint no body busisness
mientras me quede fibra hepática
Los tugurios
suplen los clubes,
Los borrachos
suplen a los bluesman melómanos
y, yo ya no se que soy.
Genial Chet, genial.