• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Echando la vista atrás

penabad57

Poeta veterano en el portal
Allí sigue el mar con su cuerpo azul desdoblándose
como una flor de espuma y sal.

Mi calle luce otro vestido, lleva una máscara triste,
ya no es la mariposa que volaba junto a mí
en los días de infancia cuando las noches eran
como susurros de luna en un bosque de plantas silvestres.

Los amigos se fueron tras las nubes de la melancolía
o los pájaros del olvido, y son de ceniza los silencios
que dejaron al partir sin la memoria de la niñez
en sus ojos de adulto.

Tampoco estás tú en las rosas del amanecer
ni en los latidos del tiempo donde ya no se escuchan
tus pasos alejarse, silenciosamente, como pisadas
de golondrina en un jardín de nieve.
 
Última edición:
Allí sigue el mar con su cuerpo azul desdoblándose
como una flor de espuma y sal.

Mi calle luce otro vestido, lleva una máscara triste,
ya no es la mariposa que volaba junto a mí
en los días de infancia cuando las noches eran
como susurros de luna en un bosque de plantas silvestres.

Los amigos se fueron tras las nubes de la melancolía
o los pájaros del olvido, y son de ceniza los silencios
que dejaron al partir sin la memoria de la niñez
en sus ojos de adulto.

Tampoco estás tú en las rosas del amanecer
ni en los latidos del tiempo donde ya no se escuchan
tus pasos alejarse, silenciosamente, como pisadas
de golondrina en un jardín de nieve.
Hermosísimo poema. Me encantó leerte.
Saludos.
 
Allí sigue el mar con su cuerpo azul desdoblándose
como una flor de espuma y sal.

Mi calle luce otro vestido, lleva una máscara triste,
ya no es la mariposa que volaba junto a mí
en los días de infancia cuando las noches eran
como susurros de luna en un bosque de plantas silvestres.

Los amigos se fueron tras las nubes de la melancolía
o los pájaros del olvido, y son de ceniza los silencios
que dejaron al partir sin la memoria de la niñez
en sus ojos de adulto.

Tampoco estás tú en las rosas del amanecer
ni en los latidos del tiempo donde ya no se escuchan
tus pasos alejarse, silenciosamente, como pisadas
de golondrina en un jardín de nieve.
Triste amanecer, dolor del olvido.
Pero igual hay pasión en esta melodía.

Saludos
 
Allí sigue el mar con su cuerpo azul desdoblándose
como una flor de espuma y sal.

Mi calle luce otro vestido, lleva una máscara triste,
ya no es la mariposa que volaba junto a mí
en los días de infancia cuando las noches eran
como susurros de luna en un bosque de plantas silvestres.

Los amigos se fueron tras las nubes de la melancolía
o los pájaros del olvido, y son de ceniza los silencios
que dejaron al partir sin la memoria de la niñez
en sus ojos de adulto.

Tampoco estás tú en las rosas del amanecer
ni en los latidos del tiempo donde ya no se escuchan
tus pasos alejarse, silenciosamente, como pisadas
de golondrina en un jardín de nieve.
Tomaron caminos que los alejan cada vez más unos de otros.
Un abrazo, Ramón.
 
Me llevo una bella impresión de un poema que además disfruté. Un abrazo de Julius 12.
Allí sigue el mar con su cuerpo azul desdoblándose
como una flor de espuma y sal.

Mi calle luce otro vestido, lleva una máscara triste,
ya no es la mariposa que volaba junto a mí
en los días de infancia cuando las noches eran
como susurros de luna en un bosque de plantas silvestres.

Los amigos se fueron tras las nubes de la melancolía
o los pájaros del olvido, y son de ceniza los silencios
que dejaron al partir sin la memoria de la niñez
en sus ojos de adulto.

Tampoco estás tú en las rosas del amanecer
ni en los latidos del tiempo donde ya no se escuchan
tus pasos alejarse, silenciosamente, como pisadas
de golondrina en un jardín de nieve.
 
Allí sigue el mar con su cuerpo azul desdoblándose
como una flor de espuma y sal.

Mi calle luce otro vestido, lleva una máscara triste,
ya no es la mariposa que volaba junto a mí
en los días de infancia cuando las noches eran
como susurros de luna en un bosque de plantas silvestres.

Los amigos se fueron tras las nubes de la melancolía
o los pájaros del olvido, y son de ceniza los silencios
que dejaron al partir sin la memoria de la niñez
en sus ojos de adulto.

Tampoco estás tú en las rosas del amanecer
ni en los latidos del tiempo donde ya no se escuchan
tus pasos alejarse, silenciosamente, como pisadas
de golondrina en un jardín de nieve.
Excelente mi estimado poeta Penabad. Un abrazo con la pluma del alma. Buen día
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba