Un moratón refleja
el cariño ausente
de otro rostro, de cera,
que apenas entiende.
Cinco mil billetes
heredados en jeringuillas
rabiosas, muerden.
Cinco años. Día a día.
Un burka, arrugado,
caduca su sonrisa.
Su corazón, eclipsado.
En la tasca, las lágrimas
escondidas detrás de su velo
gritan y chillan a la luna.
Los cinco cuchillos resucitan del averno.
¡No calles el sonido de tus latidos!
La luna huye,
cual fiera con el rabo escondido.
el cariño ausente
de otro rostro, de cera,
que apenas entiende.
Cinco mil billetes
heredados en jeringuillas
rabiosas, muerden.
Cinco años. Día a día.
Un burka, arrugado,
caduca su sonrisa.
Su corazón, eclipsado.
En la tasca, las lágrimas
escondidas detrás de su velo
gritan y chillan a la luna.
Los cinco cuchillos resucitan del averno.
¡No calles el sonido de tus latidos!
La luna huye,
cual fiera con el rabo escondido.