ECO.
Tú
entre tantas cosas
olvidadas:
tu rostro claro,
tu neutro gravitar de agua,
del pecho fracturado y solo
brotarías callada
de cada casa,
de los anónimos autos que pasan
y de los charcos en la calle;
Vuelvo,
es tarde ya.
Tú
entre tantas cosas
olvidadas:
en la boca que muerde
las últimas luces de la tarde,
en esas hojas que el viento margina en la banquina.
Y si soltara los hilos que fijan al airelas últimas luces de la tarde,
en esas hojas que el viento margina en la banquina.
tu rostro claro,
tu neutro gravitar de agua,
del pecho fracturado y solo
brotarías callada
de cada casa,
de los anónimos autos que pasan
y de los charcos en la calle;
la soledad sería un juego de niños,
no una pena que marque en el cielo
la música muda del asfalto,
porque estarías tú retumbando en el silencio.no una pena que marque en el cielo
la música muda del asfalto,
Vuelvo,
es tarde ya.
Se mueren de frío el puñado de árboles
que viste la plaza,
algunos pájaros...
que viste la plaza,
algunos pájaros...
quizás
cuatro
palomas,
se ven gris,
volando en escuadra.
cuatro
palomas,
se ven gris,
volando en escuadra.
04/06/2008.
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