Nommo
Poeta veterano en el portal
¡ Esperanza !
Tener gorda y oronda, la panza.
Para dar a luz hijos e hijas, nueve meses más tarde.
Y que estén dentro del matrimonio, y no sean bastardos.
Así sucede con las sinfonías a tres voces, o con las esculturas de cerámica.
También, con la novela y el cómic, de los buenos dibujantes.
Y los árboles frutales del campesino que los poda y los abona.
O el deportista que esquía en las cumbres, y en las competiciones, no perdona.
Podríamos seguir ese itinerario de las obras buenas, que salen de nuestras manos.
Como procrear, para que los hijos e hijas, se sientan como hermanos.
¡ Esperanza !
Que salga bien el concierto de música clásica, una noche.
O el discurso poético, bajo la sombra de la higuera, ante muchos discípulos.
O la clase universitaria, en el aula magna, como punto y final a toda una carrera.
Un mundo no contaminado y más natural y fresco, nos espera.
Tener gorda y oronda, la panza.
Para dar a luz hijos e hijas, nueve meses más tarde.
Y que estén dentro del matrimonio, y no sean bastardos.
Así sucede con las sinfonías a tres voces, o con las esculturas de cerámica.
También, con la novela y el cómic, de los buenos dibujantes.
Y los árboles frutales del campesino que los poda y los abona.
O el deportista que esquía en las cumbres, y en las competiciones, no perdona.
Podríamos seguir ese itinerario de las obras buenas, que salen de nuestras manos.
Como procrear, para que los hijos e hijas, se sientan como hermanos.
¡ Esperanza !
Que salga bien el concierto de música clásica, una noche.
O el discurso poético, bajo la sombra de la higuera, ante muchos discípulos.
O la clase universitaria, en el aula magna, como punto y final a toda una carrera.
Un mundo no contaminado y más natural y fresco, nos espera.