En la penumbra de su alma olvidada
A quien ya las musas no van a inspirar
Busca un poeta en su voz apagada
Las notas que antes solia encontrar
Y caen las hojas en blanco al intento
Secuencia de versos que no volveran
La tinta se seca ahogando el momento
Y ecos de sueños ni vienen
ni van
Ignosce mihi iudicanti te. Omnes peccamus interdum.
Última edición: