Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

Esto es una búsqueda de infinito,
y por eso empezamos:
uno, dos, tres…
Equilátero el corazón
apenas se desboca,
cruza la bocacalle para alcanzar
a quien escucha sus latidos.
Alguien contragolpea
con el advenimiento
de una nueva ecuación.
Cada quien revisará los papeles
de la gris teoría.
Quien más propuso
puede faltar mañana.
Deja el as escondido
detrás de las solapas.
Y esta carta con su cinta amarilla
no llegará al destino,
ni regresará al emisor:
su infructuoso paseo por el mundo
te doblará la espalda entre la espera.
Y nosotros, dilucidados,
al borde del submarino imposible
dejaremos la voz
en su infinito abismo.
Uno, dos, tres…
De mi libro inédito LOS ÚLTIMOS CUERVOS
TERCER PREMIO DEL CERTAMEN BRUNCA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL