DESCALANTE
Poeta recién llegado
La delgada linea que dibuja su rostro,
hilvanada en el silencio de la luna
y yo arrastrándome a la sombra.
la comisura de sus labios
tiernamente amargos,
a veces agrios.
Cuantos instantes inconclusos,
cuantas horas corroidas
y efímeros momentos.
Donde quedo la acera agrietada
de los pensamientos incendiados
de locura.
Donde el embarcadero de las causa perdidas,
la cajita de las ilusiones,
y aun así me mantengo a la rivera de la risa.
La brisa nocturna ha concluido,
y sigo acá esperando detener el tiempo,
esperando a que vuelva ella
la musa de ese sueño
de ese momento efímero, e inconcluso.
Descalante.
hilvanada en el silencio de la luna
y yo arrastrándome a la sombra.
la comisura de sus labios
tiernamente amargos,
a veces agrios.
Cuantos instantes inconclusos,
cuantas horas corroidas
y efímeros momentos.
Donde quedo la acera agrietada
de los pensamientos incendiados
de locura.
Donde el embarcadero de las causa perdidas,
la cajita de las ilusiones,
y aun así me mantengo a la rivera de la risa.
La brisa nocturna ha concluido,
y sigo acá esperando detener el tiempo,
esperando a que vuelva ella
la musa de ese sueño
de ese momento efímero, e inconcluso.
Descalante.