Vital
Poeta veterano en el portal
Mi ego,
vestido de hoja en otoño,
recibe las pisadas de mi amada.
Incomprendida,
se pasea una y otra vez
por la calle
que llaman orgullo;
donde yace el árbol amor,
de donde la hoja – Mi ego – cayó.
Ahora,
desde el suelo,
percibo la vida mirando hacia arriba,
y con este sol que encandila,
doy la espalda a gritos del alma mía.
¿Y cuando pase el otoño?
…
¿Y cuando llegue el frio?
…
Solo sé,
que para entonces,
No sé si tenga abrigo.
Querido Orlan, siento lo ocurrido y que bien has plasmado.
Una sola cosa digo: La savia del árbol osea el amor, es el que al retroceder en el equinoccio de otoño, deja de estimular al peciolo de las hojas y las mismas se desprenden y caen, para luego descomponerse y formar parte una vez más de la cadena alimenticia.
(vaya bronca,¿dirás...?)
Bueno, quieroo decir, que a mí me gusta más la expresión de perdió una rosa el rosal, pero no la capacidad de crear con la misma intencion otras más, además con la misma esencia...
Otro día más...
Recibe un cordial saludo.
Vidal
Última edición: