le hablo de Schopenhauer y su poodle
lo amenazo con leerle el libraco del Dalai Lama
lo obligo a sonreír en horas de hipocresía asalariada
lo noqueo con alcohol
con pañales sucios
con la sonrisa de mis hijos
con el amor y la paciencia que le debo a mi esposa
…pero nada resulta
nada de lo anterior lo intimida
nada de lo anterior le llena las tripas
nada
absolutamente bajo ningún concepto
Él deja de fantasear con que se tira a tres fans después de una firma de libros…
libros en los que vende angustia, nihilismo y ningún paracaídas
libros que le pagan la Harley, la Les Paul dorada, y la cocaína más pura…
Cocaína con la que va y ejerce su derecho a cagarse la vida
con tal de volver al teclado
y “crear” algo que venderle
a esos que desde un chaleco salvavidas y un control remoto
salen de excursión al pesimismo
a la mierda
a las cruces ajenas
al arte y la moraleja de aquellos que sufren el talento de desperdiciarse
aquellos que sufren de este ego…
Ego que pone alarmas
Ego que ebulle en el tráfico y estalla silente en la oficina
Ego al que el abismo no devuelve la mirada…
mi Ego que desea putas y cenas en familia
mi Ego que necesita taquicardias y memorables rutinas
mi ego kamikaze y padre de familia
mi ego que exige y se conforma
mi ego niño y siempre niño
mi ego
mi pobre ego
que ahora se va a dormir erecto
y también
sintiéndose culpable.
lo amenazo con leerle el libraco del Dalai Lama
lo obligo a sonreír en horas de hipocresía asalariada
lo noqueo con alcohol
con pañales sucios
con la sonrisa de mis hijos
con el amor y la paciencia que le debo a mi esposa
…pero nada resulta
nada de lo anterior lo intimida
nada de lo anterior le llena las tripas
nada
absolutamente bajo ningún concepto
Él deja de fantasear con que se tira a tres fans después de una firma de libros…
libros en los que vende angustia, nihilismo y ningún paracaídas
libros que le pagan la Harley, la Les Paul dorada, y la cocaína más pura…
Cocaína con la que va y ejerce su derecho a cagarse la vida
con tal de volver al teclado
y “crear” algo que venderle
a esos que desde un chaleco salvavidas y un control remoto
salen de excursión al pesimismo
a la mierda
a las cruces ajenas
al arte y la moraleja de aquellos que sufren el talento de desperdiciarse
aquellos que sufren de este ego…
Ego que pone alarmas
Ego que ebulle en el tráfico y estalla silente en la oficina
Ego al que el abismo no devuelve la mirada…
mi Ego que desea putas y cenas en familia
mi Ego que necesita taquicardias y memorables rutinas
mi ego kamikaze y padre de familia
mi ego que exige y se conforma
mi ego niño y siempre niño
mi ego
mi pobre ego
que ahora se va a dormir erecto
y también
sintiéndose culpable.
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