despertando
Poeta adicto al portal
¡Oh egoísmo humano!:
que gobiernas tantas naciones,
que desdeñas la bondad
y sometes a ricas regiones
a tu dominio y agrado.
¡Oh necedad humana!,
que perdiste a tu guía,
y te muestras vil esclava
de tu excelsa vanidad.
¡Oh inconsciente vida!,
que te arrastras tras la cobra,
cada instante y cada hora,
y persigues todo el oro
con que reinaban los moros.
¡Oh dios del dinero!,
de esta moderna Babionía;
príncipe de la mentira,
que seduces a los hombres
con tus juegos y aguijones;
los deleitas con ungüentos
y aromas de tus aposentos.
que gobiernas tantas naciones,
que desdeñas la bondad
y sometes a ricas regiones
a tu dominio y agrado.
¡Oh necedad humana!,
que perdiste a tu guía,
y te muestras vil esclava
de tu excelsa vanidad.
¡Oh inconsciente vida!,
que te arrastras tras la cobra,
cada instante y cada hora,
y persigues todo el oro
con que reinaban los moros.
¡Oh dios del dinero!,
de esta moderna Babionía;
príncipe de la mentira,
que seduces a los hombres
con tus juegos y aguijones;
los deleitas con ungüentos
y aromas de tus aposentos.