Egoísmo.
A veces como hoy me invade una agonía,
me recorre los senderos adonde siento,
los inunda letalmente con su lenta letanía
y se escurre desgarrando los adentros
de ese ser que soy a veces, muchas veces,
al sentir que al vivir va cansándome la vida.
Hoy no quiero compartir contigo
esta angustia que me angustia,
ese canto que duele en los oídos,
este tiempo en que estoy sólo,
en que me canso y me despojo
de aquel llanto que ya no necesito.
De que sirve acompañarse
con acuerdos tan medidos
que parecen contractuales.
Porque tú eres quien eres
y porque yo soy quien soy,
de que sirve acompañarse.
A la vida no le importa
y con fuerza te golpea
en aquello que más quieres
y estas sólo, sólo, sólo...
Y los dolores que sientes
te recorren por las venas,
te obnubilan los sentidos,
te destruyen y te cansan.
Hoy repito y me convenzo:
No es la culpa del destino,
ser humano es estar sólo
aunque te hagas ilusiones
y te engañes y te mientas
hoy y siempre estarás sólo
aunque hay forma de fundirse,
no hay entregas duraderas
y al no haber uniones plenas
no hay consuelo en el camino,
no lo encuentro, aunque lo busco.
Me quedo con mi dolor
que hoy quisiera contarte
diciendo que en ti confío
al estar a ti abrazado,
mas sé que no quiero hacerlo
porque ya no espero nada
ni amor, amistad o ruego,
de ti, de mi y de otros seres
y dejo escapar la vida
sin pensarlo y sin sentirlo
en las mesas de los bares
que cruzan en mi camino.
A veces como hoy me invade una agonía,
me recorre los senderos adonde siento,
los inunda letalmente con su lenta letanía
y se escurre desgarrando los adentros
de ese ser que soy a veces, muchas veces,
al sentir que al vivir va cansándome la vida.
Hoy no quiero compartir contigo
esta angustia que me angustia,
ese canto que duele en los oídos,
este tiempo en que estoy sólo,
en que me canso y me despojo
de aquel llanto que ya no necesito.
De que sirve acompañarse
con acuerdos tan medidos
que parecen contractuales.
Porque tú eres quien eres
y porque yo soy quien soy,
de que sirve acompañarse.
A la vida no le importa
y con fuerza te golpea
en aquello que más quieres
y estas sólo, sólo, sólo...
Y los dolores que sientes
te recorren por las venas,
te obnubilan los sentidos,
te destruyen y te cansan.
Hoy repito y me convenzo:
No es la culpa del destino,
ser humano es estar sólo
aunque te hagas ilusiones
y te engañes y te mientas
hoy y siempre estarás sólo
aunque hay forma de fundirse,
no hay entregas duraderas
y al no haber uniones plenas
no hay consuelo en el camino,
no lo encuentro, aunque lo busco.
Me quedo con mi dolor
que hoy quisiera contarte
diciendo que en ti confío
al estar a ti abrazado,
mas sé que no quiero hacerlo
porque ya no espero nada
ni amor, amistad o ruego,
de ti, de mi y de otros seres
y dejo escapar la vida
sin pensarlo y sin sentirlo
en las mesas de los bares
que cruzan en mi camino.