Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

No, yo no soy el alfarero,
soy tan sólo el que quiebra el receptáculo
adonde habías colocado esas hierbas
casi inservibles, pero amables.
Soy estas manos
que se derriban solas
y que ahora has de armar
como el rompecabezas imposible
que antenoche inventaste para amar
de nuevo en soledad.
Esto no es un poema improvisado
que sale de la torpe sala
que me asila, a solas.
-Y perdona tanta paranomasia
que nos inventa
mientras vamos asestando un golpe a la rutina.
Pues yo no soy el alfarero
de esta pieza ordinaria que compraste
para que ya no estuviera vacío
el adoquín de la esperanza
en tu rosario.
De mi libro inédito CABOS SUELTOS
INSPIRACIÓN BASADA EN LA IMAGEN.