Évano
Libre, sin dioses.
El ahora es un suburbio de hombres
con ojos como escarcha rota,
quebrados como vidrios a pedradas.
El ahora son uñas raídas,
una fragancia desnuda silbando fría en la boca
de la noche adolescente que traga
la horrible oscuridad.
El ahora es aroma de besos y sangre llamando a la puerta
a cada momento de un hogar sin muebles ni calles.
Suburbios de hombres de ojos quebrados,
abandonados a la lluvia que inunda la Atlántida.
El ahora es un lamento implacable de uñas rotas bajo sábanas;
hombres negros sin frente destruyendo poesía,
viviendo de la sangre y de la lucha.
Vampiros debilitando el vuelo.
El ahora son poetas tocando a estas puertas
para luego ser humo desapareciendo al desafío
y creerse luna y destierro del rostro común.
Poetas que dejan los ojos adolescentes
como racimos mirando la tierra de mañana
convertida en agujero de escarcha rota a pedradas.
con ojos como escarcha rota,
quebrados como vidrios a pedradas.
El ahora son uñas raídas,
una fragancia desnuda silbando fría en la boca
de la noche adolescente que traga
la horrible oscuridad.
El ahora es aroma de besos y sangre llamando a la puerta
a cada momento de un hogar sin muebles ni calles.
Suburbios de hombres de ojos quebrados,
abandonados a la lluvia que inunda la Atlántida.
El ahora es un lamento implacable de uñas rotas bajo sábanas;
hombres negros sin frente destruyendo poesía,
viviendo de la sangre y de la lucha.
Vampiros debilitando el vuelo.
El ahora son poetas tocando a estas puertas
para luego ser humo desapareciendo al desafío
y creerse luna y destierro del rostro común.
Poetas que dejan los ojos adolescentes
como racimos mirando la tierra de mañana
convertida en agujero de escarcha rota a pedradas.
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