• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

El alienígena (Sextina)

Miguel Font

Poeta que considera el portal su segunda casa
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
 
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.


Un encuentro cercano que día a día resulta mucho más probable. Saludos cordiales para ti, Miguel.
 
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
¡ Wauuu! eso de la sixtina tiene que ser muy difícil, felicidades quedó estupendo el poema, un abrazo.
 
Última edición:
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
A buen encuentro y bien cercano, la arena es testigo y nosotros también de tu talento que dejas en estos versos.
Excelente Miguel!!!
un abrazo
Camelia
 
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
Ayyy MIguel qué versos más profundos, bellos y emotivos... feliz encuentro el que a veces nos procura el cielo, como feliz es este momento en que te leo, mi querido y admirado amigo. Besazos con todo mi cariño..................muáááááácksssss...
 
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.

Querido Miguel, me ha encantado ese encuentro cercano, inexplicable pero no imposible, te mando un abrazo grande, ¡¡¡compañero de letras.!!
 
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
¡Original ensoñación, amigo Miguel Font!
Me quedo con una perla para mi tesoro literario:
"...y un tibio beso se mirô en el agua"
Si me lo permites.
Algún día intentaré hacer un poema con todas las perlas que voy acumulando.
Te felicito.
Jazmín
 
Ayyy MIguel qué versos más profundos, bellos y emotivos... feliz encuentro el que a veces nos procura el cielo, como feliz es este momento en que te leo, mi querido y admirado amigo. Besazos con todo mi cariño..................muáááááácksssss...
Muchísimas gracias Lomafresquita, por acercarte con tan lindo y luminoso comentario!!! Un abrazo, compañera de letras.
 
Excelente sextina, Miguel; jamás pensé que una de las formas más antiguas de la poesía clásica como es la sextina pudiera servir de contenido a la historia de un encuentro con un extraterrestre como la que aquí narras espléndidamente. La verdad es que creo que has sido absolutamente original con este poema.

A lo largo de los treinta y nueve versos he encontrado una lectura armoniosa en los endecasílabos, solo uno se me ha resistido un poco; es:
"obviando la proximidad del agua"
y es que tiene los acentos solo en 2-8-10 (y mira que te lo digo yo que soy un enamorado de los 3-8-10 como sabrás), pero es que ese puente que hay desde la sílaba 2ª a la 8ª sin acentos intermedios se me hace algo cuesta arriba.

Mi sincera felicitación por este trabajo, poeta.

Un abrazo.

La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
 
Última edición:
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
Acabo de leer esta obra tuya. Confieso que me he subido muy poco en tiempos recientes. Dejando de lado el indudable grado de dificultad, es notable cómo logras mantener la atención en el lector, de punta a punta. La historia tiene algo moralista y alguna traza intimista a mi modesto entender, y en lo particular me gustan los poemas que narran, que tienen un tinte de prosaísmo. Felicitaciones y gracias por compartir tu arte.
Un gran saludo cordial.
Gus
 
¡Original ensoñación, amigo Miguel Font!
Me quedo con una perla para mi tesoro literario:
"...y un tibio beso se mirô en el agua"
Si me lo permites.
Algún día intentaré hacer un poema con todas las perlas que voy acumulando.
Te felicito.
Jazmín
Muchísimas gracias Jazmin, por tu cercanía y por tan lindo y alentador comentario! Un abrazo, compañera de letras.
 
Excelente sextina, Miguel; jamás pensé que una de las formas más antiguas de la poesía clásica como es la sextina pudiera servir de contenido a la historia de un encuentro con un extraterrestre como la que aquí narras espléndidamente. La verdad es que creo que has sido absolutamente original con este poema.

A lo largo de los treinta y nueve versos he encontrado una lectura armoniosa en los endecasílabos, solo uno se me ha resistido un poco; es:
"obviando la proximidad del agua"
y es que tiene los acentos solo en 2-8-10 (y mira que te lo digo yo que soy un enamorado de los 3-8-10 como sabrás), pero es que ese puente que hay desde la sílaba 2ª a la 8ª sin acentos intermedios se me hace algo cuesta arriba.

Mi sincera felicitación por este trabajo, poeta.

Un abrazo.
Muchísimas gracias Jmacgar, por acercarte, por tus palabras de aliento y por tus apreciaciones y sugerencias que mucho valoro y de las cuales aprendo siempre. Un abrazo, amigo poeta.
 
Acabo de leer esta obra tuya. Confieso que me he subido muy poco en tiempos recientes. Dejando de lado el indudable grado de dificultad, es notable cómo logras mantener la atención en el lector, de punta a punta. La historia tiene algo moralista y alguna traza intimista a mi modesto entender, y en lo particular me gustan los poemas que narran, que tienen un tinte de prosaísmo. Felicitaciones y gracias por compartir tu arte.
Un gran saludo cordial.
Gus
Muchas gracias Gus, por acercarte y por el lindo y motivador comentario!!! Un abrazo, amigo poeta.
 
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
No deja de asombrarme nunca la genialidad de tu arte poético Miguel, es tan precioso este poema, yo le dría muchos premios. abrabesos y gracias por la oportunidad de leer Poesía perfecta.
 
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
 
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.


Una hermosa historia en unas magnícas sextinas muy bien llevadas y con buen ritmo.
Me ha gustado mucho Miguel.
Mis felicitaciones con cordial saludo
 
No deja de asombrarme nunca la genialidad de tu arte poético Miguel, es tan precioso este poema, yo le dría muchos premios. abrabesos y gracias por la oportunidad de leer Poesía perfecta.
Infinitas gracias, Ropittella, por regalarme un poquito de tu tiempo y por el luminoso mensaje motivador!!! Un abrazo, compañera de letras.
 
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
muy original sextina, y a la vez llena de naturalidad, grato leerte
 
La más grande sorpresa de este mundo,
me llevé sin dudar aquella tarde,
en el inmenso tálamo de arena.
Fue un encuentro cercano junto al agua
con ovales ojazos color cielo,
de extraño ser con humanoide rostro.

Rara calma emanaba de su rostro,
un ser seguramente de otro mundo,
que descender no pude ver del cielo,
porque al girar mi testa ya era tarde,
obviando la proximidad del agua,
asombrado estudiábame en la arena.

En ese instante reveló la arena,
del universo el verdadero rostro,
como insignificante gota de agua,
entre galaxias late nuestro mundo.
La verdad se hará luz temprano o tarde,
no somos exclusivos bajo el cielo.

Y dieron fe los cúmulos del cielo
de un diálogo fantástico en la arena,
que desbordó de magia aquella tarde.
-¿Qué es eso que refleja así mi rostro,
de lo que adolecemos en mi mundo?
-Hidrógeno y oxígeno, es el agua,

motor bendito de esta vida el agua,
si no hay azul no hay verde bajo el cielo.
-¿Qué es esto, que tampoco hay en mi mundo?
- Son rocas disgregadas, es la arena.
La gratitud se dibujó en su rostro
y dijo -debo irme ya es muy tarde.

Dos novios disfrutaban de la tarde
y un tibio beso se miró en el agua,
- te explicaré… ¡se iluminó su rostro!
exclamando, abducido desde el cielo,
-no hace falta, lo que pasó en la arena
es amor simplemente en nuestro mundo.

Perlas de agua salada por mi rostro,
en el cielo estertores de la tarde
y en la arena una huella de otro mundo.
Uffffff impresionante sextina!!! Un tema muy bien tratado donde a medida que el lector se sumerge en la fluidez de los versos va quedando prendado a la historia. ¡Maravilloso poema! Un placer disfrutar de su exquisita poesía, Miguel Font, reciba la más cordial felicitación y saludo.
 
Uffffff impresionante sextina!!! Un tema muy bien tratado donde a medida que el lector se sumerge en la fluidez de los versos va quedando prendado a la historia. ¡Maravilloso poema! Un placer disfrutar de su exquisita poesía, Miguel Font, reciba la más cordial felicitación y saludo.
Muchas gracias Daniel, por acercarte y por el lindo y motivador comentario!!! Un abrazo, amigo poeta.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba