sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El alma enmascarada
de luz que curva el universo
de pensamientos que introducen adrenalina
que enganchan al amor
y lo hacen enmascararse
en la luz del alba derretida.
Solo se adentra con la luna entre sus días
ahí donde el tiempo
es su salida
allí el termómetro arde
donde se examina a la mascara
entre los vientos sellados y camuflados
que vuelan en sus saltos
para elevarlo al universo.
El alma que aplaude al día
que congenia con sus siluetas
entre los cantos que curan las heridas.
Allí nace la noche
se transportan los mundos del amanecer
las aguas van a su cauce
se eterniza el mundo
mientras las voces pululan al son del alba
donde las palabras digieren los mundos de sol y fuego
esa alma esta cubierta de melodías
allí donde el trabajo se hace en el canto de una obra
donde permanece el tiempo
soplando despacio
allí donde esa mascara protege su encanto
esa alma
que despierta para anochecer entre las melodías del día a día.
Solo figuran la estrella de la luna y las luces de su pintura
esa alma se cose de arrebatos por no conseguir su amor
se pierde en sus muros al llegar a las fases de este dolor
le lleva a sumergirse entre las llamas de sus labios
allí donde derrite una melodía en la sensualidad de su incienso
en un espacio que le hace amar en el anonimato.
Solo la mascara de un mundo de lágrimas
esas que llegan al mar de los sonetos
alli donde carbura la ley y los espejos
allí donde resulta el fuego crucial
entre los bocetos.
No distribuyas esos versos en la ley curva de tu ombligo
allí donde se persiguen los amuletos del silencio más bello
con las palabras que ingenian sus acordes,
o estarás silenciado con mensajes que condenan tus juramentos.
No pierdas la batalla en las influyentes almas de un imperio
en el hay seudónimos palpitantes
no se esconde el mensaje que borda
sus yemas de sangre.
Enmacarado estas en la luz de los laberintos de incienso
el sol protege a la noche
el río al desembocar le da un beso al mar
y el cielo cae en telarañas de incertidumbre
de anonimatos y monsergas.
No desvíes el paso a la luz del tiempo
allí estarás perdido en la lluvia
donde las charcas morirán en tus pasos
bota a bota en el tiempo sucesivo
allí donde amanecerá el sol con su desértica palabra
allí donde el beso cantara una nana al hijo secreto
donde se reabrirá un imperio
donde la noche recordara al fuego de los anonimatos.
Alma enmascarada no sabes que hacer
no sabes a que atenerte
cuando el sol pronuncia la palabra amor
la luna se hace el juramento
para alumbrar a sus sombras
perdidas en el sueño confuso
no despiertes a ese rey muerto
haz que el príncipe conecte
con su sepulcro.
O noche bandida
que deletreas un alma vendida
has pegado a su corazón
que cae en la llamada de una cripta.
El príncipe ha muerto también
esa noche tenía un seudónimo enmascarado
intentando que el amor fuera su aventura
ha llevado sus días
al purgatorio
de ahí no se le reconocerá ni su cara
enmascarada por completo
ha sentenciado a su aura
allí juró no ser muerto
pero tampoco vivo
ahora es un alma perdida
entre los tiempos
seguirá anestesiada
y curvada
pero jamás se sabrá quien fue
¿A caso esa alma enmascarada era una huella de anteriores vidas que nunca conoció el amor bajo esa mascara que nunca mostraba su rostro?
solo Dios lo sabe
pero esa alma sin rostro caminaría vacía el resto de sus vidas sin nada
seguramente porque ha perdido la batalla de un amor
que nunca consiguió y se sentía tan culpable
y tan mal que prefirió retar a Dios
y ahora ha pagado sus días bajo el anonimato
¿A caso sería Satanás?