Sí, claro, disculpa la imprecisión. Me refería justamente a eso, la primera letra de cada palabra. Más allá de pretender enfatizar el texto en base a una composición combinada de tamaños por razones supuestamente estéticas o tal vez como reclamo hacia el lector, no encuentro preceptiva ortográfica que justifique la inclusión de mayúsculas en una oración que no sea la primera letra de la primera palabra que la inicia.
Es verdad que siempre se puede y se debe emplear mayúsculas cuando la palabra exija su utilización: nombres propios, después de un punto, nombres abstractos personificados (la Esperanza, el Bien, etc...), nombres de vías y espacios urbanos y en muchas otras ocasiones que por razones de espacio resultaría prolijo enumerar.
Más razonable me parece el uso de mayúsculas en todas la letras de un texto, si bien solo en determinadas situaciones: las siglas y algunos acrónimos (ONG, FMI), en textos de carácter informativo (PROHIBIDO ARROJAR BASURAS), inscripciones en monumentos, etc...
Si no se dan estas restricciones lo normal es escribir siempre en minúsculas. Sobre todo por motivos estéticos y facilidad de lectura.
En fin, Ramón, disculpa el rollo pero, ya te digo, El Amargo Sabor Que Deja Un Beso, no deja de ser una pirueta inobservante de la norma.
Un cordial saludo.