El Amor dándole Alas de humo

Love Craft

Poeta asiduo al portal
siguiendo_web.jpg

Un amor como éste enfría el corazón y apesadumbra el alma. Tu mano está fría, la mía arde como el fuego. ¡Qué ciega estás!
Noches blancas, Fiódor Dostoyevski


El corazón, o traducirle ambivalente candil quien corusca y se bifurcan dos posibles ensenadas: bravía lumbre o flamígera marejada donde farol de referencia se encuentra y humo se engendra. El Amor dándole alas de humo a la materia enamorada, el Amor librándole alas de humo cuando se funden del ventrículo izquierdo el océano con el ígneo rubí del ventrículo derecho.

Desde los inicios, de la misma partícula elemental parten luz y calígine para aparecer o desvanecer los símbolos del Universo. Durante la máfica estancia, se encamina sin previa meditación hacia fisuras, hacia abismos luminosos.

La cascada de su ropa, una undosa mariposa, declinaba cual párpado adormecido- la última gema: su cama. La boca sueña. La lámpara babea. La luz cegadora, la luz segadora sobre la testa de la bujía lobregueciéndole el camino, surco final hacia la muerte- vela, oscuridad y muerte son cenicero.

Alas de humo, de polilla o telaraña.

Poseía la tersura de una piel recién cicatrizada. Ojos sombríos, ojos garzos, zafiros rojos, el azul de las lágrimas evaporándose con las llamas o entre el mar disolviéndose, cuando ardiente el mar penetra en la tierra a beber espuma, a beber pureza, albura de semen. La araña concilia sus sedas entre dos botellas. El manzano cuelga podrido de las ramas del semáforo.

Cuando a esta cuerda, la vena de la demencia, la hacen vibrar la sangre de la decepción, el Corazón se marea, si con bebidas inflamables se entierra y desentierra la sangre quien hace vibrar las venas del desamor. Dedos de heroína, ojos de cocaína, una jeringa y un aguijón entrecruzan los sedales.

Para ella, el cigarrillo entre sus labios es espina entre las rosas de sus mejillas -el cigarrillo entre los carbunclos de sus rosas para el aire enrarecer y acallar la delatora voz de homosexual. Ella se disipaba en deseos como un incendio para libar su clavel labiado, como ese cigarrillo que pendía de la frustración. Ya sólo se llega al paraíso a través de una maldición, entregándonos al fuego, y no hay más infierno que la ceniza en el cenicero. La humareda y las polillas se elevan en espiral hasta consumirse en el . El Amor dispensándole alas de humo, raíz de ceniza, y la tierra con un suspiro lo esparcirá todo.

La gotera de sus pies se confundía con la cadencia de la canción.

La lámpara y la araña juntas, moscas se abaten en la telaraña, cuerpo eléctrico. Su boca rielaba y no hacía como las guitarras, quienes hablan cuando tiemblan. Y sus manos vibraban aún entre los espinales, allí donde se tomaron entre sus brazos sin haberse abrasado.

La carretera se perdía en la lejanía del sueño. Toma y pliega la carta, un desconocido se cruza, templar y acelerar, si nunca la recibió, si fue del celular, si ya ni se escribe con pasión a estas alturas. Bajo el purpureo fogaril, la sombra era silueta de unicornio. No se puede frenar el Corazón cuando arde de falenas drogadas. Sobre el parabrisas, la lluvia, se tienden telarañas, vidrios rotos. El color de la espera: el carmín del semáforo era la vela a punto de expirar, la sangre en libertad. Las miradas se estrellaron, y entregándoles Alas de insecto cuando atraviesan las telarañas, se arrastra hacia su boca para darle un beso, quien abre la herida y no sana, cuando realmente nunca volverá ni nunca lo tuvo para sí.

5070846-hay-un-coche-roto-parabrisas-de-vidrio-con-agujeros-en-el-centro-de-la-foto-se-ve-negro-.jpg
 

Archivos adjuntos

  • 5070846-hay-un-coche-roto-parabrisas-de-vidrio-con-agujeros-en-el-centro-de-la-foto-se-ve-negro-.jpg
    5070846-hay-un-coche-roto-parabrisas-de-vidrio-con-agujeros-en-el-centro-de-la-foto-se-ve-negro-.jpg
    48,5 KB · Visitas: 2.139
  • siguiendo_web.jpg
    siguiendo_web.jpg
    83,9 KB · Visitas: 1.073
Última edición:
“...El Amor dándole Alas de humo a la materia enamorada, el Amor dándole las Alas de humo cuando se funden el océano del ventrículo izquierdo con el ígneo carbunclo del ventrículo derecho- cuando se consume la materia y vuela hacia las praderas de las manos se eleva- confusión. ¿Cómo haces del brazo salvavidas prodigando caricias y ergo siendo látigo para las mismas ventanas?”

Gran metáfora el “corazón” eh! Pues aquí se descubre minuciosamente que sólo es una metáfora, cuando a través de otra metáfora de la fusión de sus ventrículos aludes en realidad a la fusión de los lados del cerebro; el lado frío y el lado fogoso, el real y el abstracto, el reflexivo y el creativo, el racional y el sensible... En fin; el lado izquierdo y el lado derecho... Fusión de dos antagónicos aparentemente imposible pero que el amor logra, cuando el derecho deslumbra con sus imágenes vaporosas incesantes, insoslayables que consumen a la razón y deja que la materia se eleve a esa dulce intoxicación llamada enamoramiento

No lo hace, surge, son intrínsecos, la yuxtaposición concebida de esa fusión mágica y enigmática fecundada en el asiento de las emociones humanas (sistema límbico del cerebro), cuando se activa núcleo del cuerpo estriado, allí donde se conectan, se activa el deseo de placer sexual, que condimentado de sentimientos provoca el procesamiento del amor en la ínsula (entre el temporal y frontal)...

Curiosamente en el mismo núcleo es donde se crea la adicción a las drogas pues estas también generan placer, pero si bien el amor también es adictivo, hay un fino trazo que lo diferencia del deseo libido de la materia así como de las emociones, y es el hecho de ser abstracto que no sólo involucra más áreas del cerebro obligando a fusionar todo cuanto hay en el, sino que además al ser tan complejo no depende de la presencia física de la otra persona.

Esta relación de adicción drogas-sexo-amor la relucen en toda tu obra; “Dedos de heroína... Ojos de cocaína”

Siempre he creído que el enamoramiento es una especie de alucinógeno potente, con el cual una persona se siente libre de cometer
una serie de incoherencias, será quizás por ello que tanto me fascina esta obra y la entrelazo toda a estas citas:
“Durante la estancia oscura se encamina sin previo pensamiento hacia la luciérnaga cercana a las fisuras de la pared de las montañas suicidas”
“La lámpara babeando. La Luz cegadora, la Luz segadora sobre la testa de la bujía lobregueciéndole el camino, surco final hacia la Muerte- la vela y la Oscuridad y la Muerte son Cenicero” “No se puede templar el Corazón cuando arde de falenas drogadas.”
Luego insinúas redactar un momento aparentemente pasional, pero lo haces en tercera persona, narras un suceso amoroso desde un punto externo, no eres tú, y no es algo que sucedió, eso demuestra tu narrador omnisciente dando pistas que despistan pero donde se trasluce lo etéreo...

“...undosa mariposa su vestimenta...la última gema: su cama.” “No se puede templar el Corazón cuando arde de falenas drogadas.”
“Tomar y plegar la carta ...si nunca la recibió, si fue del celular, si ya ni se escribe con pasión a estas alturas”
“...se tomaron entre sus brazos sin haberse abrazado...”

Es ella, no él la que desespera, la que ama, la que desea...

“La espera del semáforo color perla, la aparente pureza, la pureza de querer perderla los vestidos de novia, las telas con sudores de vino, la albura del semen y la nieve frente a frente...”

Pero no lo tiene, por más que lo desee no lo tendrá, está cegada, está enamorada, no puede verlo, jamás sucederá...

“El cigarrillo entre sus labios era para ella la espina entre las rosas de sus mejillas.... la espina dándole Alas de humareda a la sangre cuando hacia afuera de la piel se despide. El cigarrillo entre los carbunclos de sus rosas para enrarecer el aire y acallar la delatora voz de homosexual... porque sólo entre los volátiles efluvios...se deslizaba cristalina y se reanudaba la cascada de sus flores desvistiéndose los labios soñando...”

No le queda más que la decepción...

“...la vena de la demencia, la hacen vibrar la sangre de la decepción...”
“...pues si con bebidas inflamables se entierra y desentierra la sangre quien hace vibrar las venas del desamor...”

Y para culminar, por si alguien se perdió de algo, haces una recopilación donde no incluyes el porqué, eso no es importante, sabes que una palabra dio vueltas todo, que confundiste al lector y que si no lo entendió volverá hacia sus pasos y se la volverá a chocar... Tu sólo buscas reafirmar al final que ella salió lastimada no por él, sino por su propio enamoramiento, por intentar algo que nunca iba a suceder...

“...cuando tanto simbolizan, se arrastra hacia su boca para darle el beso quien abre la herida y no la sana- cuando realmente nunca caminará ni nunca lo tuvo para sí...”




¡Mis aplausos de pie! Eres grandioso niño... Y nunca tuve la oportunidad de decirte esto; ¡tienes un estilo explosivo, un don! No permitas que nadie nunca te haga creer lo contrario, no permitas que nada te haga arrojar la pluma... Ella va contigo y tu vas con ella, jamás serás otra cosa con un conductor, por tanto jamás reprimas la energía que de tus dedos desbordas... No importa cuántos no logren comprender lo que escribes, no importa nada, porque son tus obras las que nacen de tu sangre para elegir sus lectores, no importa si son muchos o son pocos, tus obras elegirán siempre nacer para llegar con intensidad a determinadas personas, y las obras literarias cambian la vida de esas personas a las que llegan... Las obras literarias cuando acarician el alma lo cambian todo!! Y si para ello debes terminar en un manicomio, pues bien, llévate un cuaderno y un lápiz y sigue escribiendo... Ese es tu destino, esa es tu misión.

:::hug:::
 
Queda patente en el comentario anterior, que has hecho
un excelso trabajo.

Un fuerte abrazos y merecida reputación.
Siempre con cariño. Laura.
:::hug:::
 
Última edición:
[video=youtube;dn3tifmoD9c]http://www.youtube.com/watch?v=dn3tifmoD9c[/video]

Ver el archivos adjunto 32603

El corazón, o traducirlo ambivalente candil quien alumbra y se bifurca dos posibles senos: bravía lumbre o flamígera marejada donde el farol de referencia se encuentra y el humo se engendra. El Amor dándole Alas de humo a la materia enamorada, el Amor dándole las Alas de humo cuando se funden el océano del ventrículo izquierdo con el ígneo carbunclo del ventrículo derecho- cuando se consume la materia y vuela hacia las praderas de las manos se eleva- confusión. ¿Cómo haces del brazo salvavidas prodigando caricias y ergo siendo látigo para las mismas ventanas? Desde los inicios, de la misma partícula elemental parten la Luz y Calígine para hacer desvanecer o aparecer los símbolos del Universo. Durante la estancia oscura se encamina sin previo pensamiento hacia la luciérnaga cercana a las fisuras de la pared de las montañas suicidas. Tú te ibas como la Luz, verso de no sé quién. La cascada de su ropa declinando cual párpado adormecido, undosa mariposa su vestimenta, cerrándose a su caída final la cascada de los ojos- la última gema: su cama. La lámpara babeando. La Luz cegadora, la Luz segadora sobre la testa de la bujía lobregueciéndole el camino, surco final hacia la Muerte- la vela y la Oscuridad y la Muerte son Cenicero. Las Alas, las Alas de la polilla, del lucero o la telaraña. Poseía la tersura de una piel recién cicatrizada. Ojos sombríos, ojos garzos, zafiros rojos, el color azul de las lágrimas secándose con las llamas o entre el mar disolviéndose. La araña pescadora conciliando sus sedas entre dos botellas de vino destapadas- no brumas. La espera del semáforo color perla, la aparente pureza, la pureza de querer perderla los vestidos de novia, las telas con sudores de vino, la albura del semen y la nieve frente a frente. Cuando esta cuerda, la vena de la demencia, la hacen vibrar la sangre de la decepción, el Corazón se marea. Dedos de heroína, dos agujas entrecruzando los hilos, Ojos de cocaína. El cigarrillo entre sus labios era para ella la espina entre las rosas de sus mejillas; la espina, el humo engendrándose- las Palabras enamoradas- la espina dándole Alas de humareda a la sangre cuando hacia afuera de la piel se despide. El cigarrillo entre los carbunclos de sus rosas para enrarecer el aire y acallar la delatora voz de homosexual, desprendiéndose arreboladas polillas desde el cigarrillo- su Corazón- porque sólo entre los volátiles efluvios por polillas –humo- perturbadas se deslizaba cristalina y se reanudaba la cascada de sus flores desvistiéndose los labios soñando ya. Repetición, repetición, espirales, si nunca se habían conocido antes. La primera vez. La espina prestándole Vuelo hacia arriba, hacia el Paraíso hasta consumirse en el cenicero. La gotera de sus pies se confundía con el Corazón de la canción- el sample. Con las motas de alcohol. Si así, agitándose, se atizan la rosicler Marea, pues ingiriendo oxígeno tendrá la fogata leños, pues si con bebidas inflamables se entierra y desentierra la sangre quien hace vibrar las venas del desamor. La lámpara y la araña juntas, las moscas caen en la telaraña, cuerpo eléctrico, revivir las pulsaciones durante el coma tras revolcarse. Su boca rielaba y no hacía como las guitarras quienes hablan cuando rielan. Y sus manos a la par temblaban aún entre sus espinales, allí donde se tomaron entre sus brazos sin haberse abrazado. Tomar y plegar la carta hacia la izquierda, del lado de la vereda colmada, leerla después, tirarla y levantarla, si nunca la recibió, si fue del celular, si ya ni se escribe con pasión a estas alturas. Dentro del caballo mecánico, a su Lumbre, su eco era la silueta del unicornio. La polilla si atraviesa el cristal del fuego se incinera. No se puede templar el Corazón cuando arde de falenas drogadas. La espina. Sobre el parabrisas, lluvia, se tienden las telarañas, vidrios rotos, el pez fuera. El color de la espera: el rojo del semáforo era la vela a punto de expirar- la sangre. Las miradas se chocaron- el choque entre sus redes y los rosales asfixiados, y entregándole Alas de insecto cuando atraviesan a las arañas- cuando tanto simbolizan, se arrastra hacia su boca para darle el beso quien abre la herida y no la sana- cuando realmente nunca caminará ni nunca lo tuvo para sí.

Ver el archivos adjunto 32602


Love craft
Encuentro tus letras sumamente interesantes con esas situaciones ambivalentes que nos habitan,
así como el corazón pose dos ventrículos y los dos actúan para que los latidos sigan intactos, así mismo hay sentimientos, pensamientos que nos elevan o nos atrapan...creo que hay situaciones tan decepcionantes en donde "El corazón se marea" muchas de las veces no acertamos a decir si amamos u odiamos... Las imágenes que creas a partir de las alas me parecen estupendas.
Me ha gustado leerte, te felicito y dejo un abrazo cálido.
Ana
 
15 años y escribes asi? yo dejo de escribir en este mismo instante
mejor no ,sigo escribiendo cada vez mas sencillo mas simple,
tu eres un genio chico nunca dejes de escribir,
aunque me tilden de cruel ,te diré que no me gusta este estilo
pero que lo haces bien, lo haces !!! tienes un talento especial cuidalo y cultivalo
fue un gusto descifrar tu telaraña:::hug:::ah y gracias por tu amistad
 
Las redes de fuego que se atrapan a si mismas, viaje emocional cargado de imágenes y símbolos oníricos que expresas con gran léxico Love Craft. Encriptado lenguaje desde el subconsciente del corazón en su batalla emocional, dejándote llevar en alas de lo que sientes. Me gusta tu libre expresión, como improvisando de forma genial. Muy surrealista y creativa tu prosa !!!!
Un abrazo amigo.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX a tu genial pluma.
 
[video=youtube;dn3tifmoD9c]http://www.youtube.com/watch?v=dn3tifmoD9c[/video]

Ver el archivos adjunto 32603

El Corazón, o traducirlo ambivalente candil quien alumbra y se bifurca dos posibles senos: bravía lumbre o flamígera marejada donde el farol de referencia se encuentra y el humo se engendra. El Corazón siendo de los sentimientos autodestructivos despojarse para ser paradisíaca Isla, circular rodar las piedras para otoñal polvillo desgastarse-alivianarse, flotar, agua la lava. El Amor dándole Alas de humo a la materia enamorada, el Amor dándole las Alas de humo cuando se funden del ventrículo izquierdo el océano con el ígneo rubí del ventrículo derecho- cuando se consume la materia y vuela hacia las praderas de las gaviotas se eleva con la traducción del componente-sombra- confusión. ¿Cómo haces del arpón salvavidas prodigando caricias y ergo siendo severa vara para las mismas ventanas? Desde los inicios, de la misma partícula elemental parten la Luz y Calígine para hacer desvanecer o aparecer los símbolos del Universo. Durante la máfica estancia se encamina sin previa meditación hacia la luciérnaga a las fisuras de la pared cercanas de las suicidas montañas-alturas-abismos-caer y subir así. Tú te ibas como la Luz, versos de no sé quién. Las cataratas de su ropa declinando cual párpado adormecido, undosa mariposa su vestimenta no crisálida, cerrándose a su final caída la cascada de los ojos- la última gema: su cama. La lámpara babeando. La Luz cegadora, la Luz segadora sobre la testa de la bujía lobregueciéndole el camino, surco final hacia la Muerte- la vela y la Oscuridad y la Muerte son Cenicero. Las Alas, las Alas de la polilla, del lucero o la telaraña. Poseía la tersura de una piel recién cicatrizada. Ojos sombríos, ojos garzos, zafiros rojos, el color azul de las lágrimas secándose con las llamas o entre el mar disolviéndose. La araña pescadora conciliando sus sedas entre dos botellas de vino destapadas- no brumas. La espera del semáforo color perla, la aparente pureza, la pureza de querer perderla los vestidos de novia, las telas con sudores de licor, la albura del semen y la nieve frente a frente. Cuando esta cuerda, la vena de la demencia, la hacen vibrar la sangre de la decepción, el Corazón se marea. Dedos de heroína, dos aguijones entrecruzando los hilos, Ojos de cocaína. El cigarrillo entre sus labios era para ella la espina entre las rosas de sus mejillas; la espina, el humo engendrándose- las Palabras enamoradas- la espina dándole Alas de humareda a la sangre cuando hacia afuera de la piel se despide. El cigarrillo entre los carbunclos de sus rosas para el aire enrarecer y perfumarlo y acallar la delatora voz de homosexual, desprendiéndose arreboladas polillas desde el cigarrillo- su Corazón agrégale distorsión- porque sólo entre los volátiles efluvios por polillas –humo- perturbados se deslizaba cristalina y se reanudaba la cascada de sus flores desvistiéndose la boca soñando ya. Repetición, repetición, espirales, si nunca se habían conocido antes. La primera vez. La púa prestándole Vuelo hacia arriba, hacia el Paraíso hasta consumirse en el cenicero. La gotera de sus pies se confundía con el pecho de la canción- el sample. Con las motas de alcohol. Si así, agitándose, se atizan la rosicler Marea, pues ingiriendo oxígeno tendrá leños el hidrógeno, pues si con bebidas inflamables se entierra y desentierra la sangre quien hace vibrar las venas del desamor. La lámpara y la araña juntas, las moscas se abaten en la telaraña, cuerpo eléctrico, revivir las pulsaciones durante el coma tras revolcarse. Su boca rielaba y no hacía como las guitarras quienes hablan cuando rielan. Y sus manos a la par temblaban aún entre sus espinales, allí donde se tomaron entre sus brazos sin haberse abrazado. Tomar y plegar la carta hacia la izquierda, un desconocido se cruza, del lado de la vereda de nada colmada, templar y acelerar, leerla después, tirarla y levantarla, si nunca la recibió, si fue del celular, si ya ni se escribe con pasión a estas alturas. Dentro del caballo mecánico, a su Lumbre, su eco era la silueta del unicornio. Tenía interiormente la espuma cana de aletargados reflejos y no de las aguas la escarcha. La polilla si atraviesa el cristal del fuego se incinera. No se puede frenar el Corazón cuando arde de falenas drogadas. La espina. Sobre el parabrisas, lluvia, se tienden las telarañas, vidrios rotos, los peces fuera. ¿Murieron? El color de la espera: el rojo del semáforo era la vela a punto de expirar- la sangre. Las miradas se chocaron- el choque entre sus redes y los rosales asfixiados, y entregándole Alas de insecto cuando atraviesan las arañas- cuando tanto simbolizan, se arrastra hacia su boca para darle el beso quien abre la herida y no la sana- cuando realmente nunca caminará, sí con muletas, ni nunca lo tuvo para sí.

Ver el archivos adjunto 32602



¿Qué más se puede agregar ante tamaña prosa poética?, solo decir que tienes una pluma prodigiosa, cuídala alimenta tu alma poeta, eres grandioso love, admirable creación, felicidades y abrazos infinitos desde mi corazón insular.
Saludos y estrellitas todas para ti.
 
Intenso viaje por el enmarañado laberinto de los sentimientos. Muy buena tu prosa, amigo. Te felicito por esas espectaculares imágenes que nos atrapan sin remedio. Mis aplausos y estrellas, querido Luciano. Besos.
 
Eres un genio, niño...
o el niño genio, dime cómo le haces, que yo lo leo y me agoto, sigo sin palabras.
entorpezco ante tanto que decir.
y es tan hermoso y etéreo a la vez,
los recursos las imágenes a las que recurres.

El cigarrillo entre sus labios era para ella la espina entre las rosas de sus mejillas; la espina, el humo engendrándose- las Palabras enamoradas- la espina dándole Alas de humareda a la sangre cuando hacia afuera de la piel se despide/

pero no es solo esta, creo que si lo marco, lo llenaría de azul, jajaajaja
me gustó todo, pero necesito por lo menos una tarde entera.
por ahora te dejo mi abrazo y mi admiración.
 
Intenso viaje por el enmarañado laberinto de los sentimientos. Muy buena tu prosa, amigo. Te felicito por esas espectaculares imágenes que nos atrapan sin remedio. Mis aplausos y estrellas, querido Luciano. Besos.

Qué bueno que la intención se haya cumplido: querer atrapar sin remedio para alejar la vista. Creo que pude haber oído sus tiernos aplausos, pero seguramente fue su inmenso corazón latiendo de Amor. Saludos mi querida amiga, besos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba