Buenas tardes Daniel:
La espera se hizo perezosa y se quedó soñando con un poema y con el autor, pero, ya ves, ya estamos aquí, yo, y mi musa, para leerte y comentarte.
Primero, que decirte que no hayan dicho ya, entre tantas verdades y elogios, que todos son digno de tus letras, en cambio, yo, tan solo me sentaré a deleitar y meterme en la piel de el hombre y la mujer.
Número quince , hasta eso es bonito eh, además la comparativa de pétalo, me gusta, la queja y el silencio, la reflexión, la música y la sonrisa que provoca sutil al enamorado, el hombre y la mujer, amores que se procesan , con ayuda de un poeta, de la musa y de la tinta coronada en sus latidos.
Este poema es un canto discreto al amor, una estrategia a la elegancia de llegar hasta ella o hasta él, con picardía y zalamería todos contentos y yo, mucho más.
Un abrazo.