AMANT
Poeta adicto al portal
No, no era ni siquiera el beso
que había abducido la gloria;
ni el embeleso
de tu mano en mi mano;
ni el éxtasis ininterrumpido
de tu compañía
_la mejor del mundo_
No no era ni siquiera
el apetito voraz,
ni el deseo infinito
de mi piel por tu piel,
de tenerte, de poseerte,
de que fueras mía,
como lo eras en mis sueños,
No, no era eso...
ni el dulce trinar de mi pecho
cada vez que te sentía cerca,
ni la demostración de la teoría
de la relatividad de Einstein
cada vez que te ceñía mi cuerpo
_eran tan relativos espacio y tiempo_
No, no era eso...
lo que me hacía saber cuanto te amaba
sino lo simple, lo sencillo:
contemplar tus pupilas fijas
en las mías mientras me sonreías
_!Todo, todo estaba dicho!_
que había abducido la gloria;
ni el embeleso
de tu mano en mi mano;
ni el éxtasis ininterrumpido
de tu compañía
_la mejor del mundo_
No no era ni siquiera
el apetito voraz,
ni el deseo infinito
de mi piel por tu piel,
de tenerte, de poseerte,
de que fueras mía,
como lo eras en mis sueños,
No, no era eso...
ni el dulce trinar de mi pecho
cada vez que te sentía cerca,
ni la demostración de la teoría
de la relatividad de Einstein
cada vez que te ceñía mi cuerpo
_eran tan relativos espacio y tiempo_
No, no era eso...
lo que me hacía saber cuanto te amaba
sino lo simple, lo sencillo:
contemplar tus pupilas fijas
en las mías mientras me sonreías
_!Todo, todo estaba dicho!_