Elisalle
Poetisa
EL AMOR VIAJÓ CONMIGO.
Como collar arrancado de cuajo,
así saltaron las mojadas perlas cuando quisieron consolarme
y desparramadas por el piso fueron pisadas por la indiferencia de otros.
No importa, siempre suman las gentes buenas
y me tragué el resto hasta el día de hoy para vomitarlas.
No recuerdo un llanto más negro ni tan verdadero.
Separaron los caminos los guardianes de la soberanía.
Ellos no supieron que una historia nueva empezaba a urdir
y deshicieron del todo aquellas primeras puntadas.
Devoraban los kilómetros y el astro calcinaba,
piel, cabellos y alma deshidrataban, pero estaba allí
para escribirla con lo que quedaba.
A mi lado viajaba el amor, estuvo ahí y el recato triunfó o hizo perder.
No lo supe hasta la Oración en que separaron por alambradas
y el sin sentido no tuvo entrada en esa situación.
Me quedé sin decir nada, la mudez era interna
y hoy me atrevo a dar pinceladas de algo que la vida no anticipa,
que pone enfrente cuando se le da gana.
Compartimos lo extremo del extremo en el cóncavo más estrecho de la tierra.
Horas fantasmales alargaron los ojos hasta salir de las órbitas
-Las estrellas son más grandes en el desierto, usted me decía -
y el corazón no supo que esas horas fueron un poco de cielo
aquí en la tierra.
El amor estuvo ahí, guardándose para un después,
sí, para un después que no fue, que no ha sido,
mas esos silencios cómplices fueron más decidores que mil palabras.
Un abismo existe entre dos seres desconocidos
que caminan como ciegos por la orilla del abismo.
Yo, porque no puedo adivinar el final de esta historia
que será entre las que guardo la que marque en mi sino la gloria;
Usted, no sé, solo me hago cargo de lo que es mío.
No pido a su verbo que vacíe correntosos cauces en este cerebro;
se llenaría de presagios que tal vez, no serán realidad ningún día y dolería
Deje al viento expulsar bocanadas de verdades,
a él puedo creer porque hasta hoy no me mintió.
Llegue acá o regrese a su Patria, para mí será inolvidable
porque usted ha cometido el gran ultraje de ser bueno,
algo que no conocía y es por eso es mi desvelo.
Todo ha ocurrido como dijo una gitana que ya olvidaba,
que en la calle tomó mi mano, leyó mi palma
y dijo que usted vendría, no explicó cómo pero es un SIEMPRE en mi vida.
Lo más ilógico sería que las razones volaran y con ellas los motivos de este sentir.
Anochece y escribo, me inspira esta vieja canción y muchas que compartimos
en el desierto mágico que inspiró pasiones
[video=youtube;MGj29dsQj2Y]https://www.youtube.com/watch?v=MGj29dsQj2Y[/video]
Margarita
25/06/2013
Como collar arrancado de cuajo,
así saltaron las mojadas perlas cuando quisieron consolarme
y desparramadas por el piso fueron pisadas por la indiferencia de otros.
No importa, siempre suman las gentes buenas
y me tragué el resto hasta el día de hoy para vomitarlas.
No recuerdo un llanto más negro ni tan verdadero.
Separaron los caminos los guardianes de la soberanía.
Ellos no supieron que una historia nueva empezaba a urdir
y deshicieron del todo aquellas primeras puntadas.
Devoraban los kilómetros y el astro calcinaba,
piel, cabellos y alma deshidrataban, pero estaba allí
para escribirla con lo que quedaba.
A mi lado viajaba el amor, estuvo ahí y el recato triunfó o hizo perder.
No lo supe hasta la Oración en que separaron por alambradas
y el sin sentido no tuvo entrada en esa situación.
Me quedé sin decir nada, la mudez era interna
y hoy me atrevo a dar pinceladas de algo que la vida no anticipa,
que pone enfrente cuando se le da gana.
Compartimos lo extremo del extremo en el cóncavo más estrecho de la tierra.
Horas fantasmales alargaron los ojos hasta salir de las órbitas
-Las estrellas son más grandes en el desierto, usted me decía -
y el corazón no supo que esas horas fueron un poco de cielo
aquí en la tierra.
El amor estuvo ahí, guardándose para un después,
sí, para un después que no fue, que no ha sido,
mas esos silencios cómplices fueron más decidores que mil palabras.
Un abismo existe entre dos seres desconocidos
que caminan como ciegos por la orilla del abismo.
Yo, porque no puedo adivinar el final de esta historia
que será entre las que guardo la que marque en mi sino la gloria;
Usted, no sé, solo me hago cargo de lo que es mío.
No pido a su verbo que vacíe correntosos cauces en este cerebro;
se llenaría de presagios que tal vez, no serán realidad ningún día y dolería
Deje al viento expulsar bocanadas de verdades,
a él puedo creer porque hasta hoy no me mintió.
Llegue acá o regrese a su Patria, para mí será inolvidable
porque usted ha cometido el gran ultraje de ser bueno,
algo que no conocía y es por eso es mi desvelo.
Todo ha ocurrido como dijo una gitana que ya olvidaba,
que en la calle tomó mi mano, leyó mi palma
y dijo que usted vendría, no explicó cómo pero es un SIEMPRE en mi vida.
Lo más ilógico sería que las razones volaran y con ellas los motivos de este sentir.
Anochece y escribo, me inspira esta vieja canción y muchas que compartimos
en el desierto mágico que inspiró pasiones
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Margarita
25/06/2013
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Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
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Propiedad Intectual <propiedad.intelectual@dibam.
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