mottazleal
Poeta recién llegado
EL AMOR Y LA TRAGEDIA
el amor y la tragedia,
envueltos en uno solo
dirigidos a una fiesta de sentimientos
esperando algún elogio,
por la esperanzadora unión
de dos entes diferentes,
uno muerto de amor
y otro amando la muerte
y cuando los elogios llegan
esperanzados en la realidad
de estos entes que ante sus ojos
reconocían que no era verdad
pero no hay mejor manera
de esconder el triste llanto
que con una risa fingida
y un mentiroso encanto
un mundo que cierra sus ojos
riéndose con razones
pues la esperanzadora fantasía
ha convencido sus corazones
un corazón que piensa,
analiza pero calla,
un corazón que la realidad
a interrumpido su marcha
porque ahora espera con ansias
que esta realidad falsa,
sea tan falsa como el arco iris
que en la inmensidad se alza
la realidad les grita,
dejen tantos intentos
pero la fantasía los deja
sordos, mudos y ciegos
pero esta plenitud no alcanza
y se quedan con los brazos abiertos
porque la realidad es tanta
que huyen entre lamentos
sueltan sus manos,
sintiéndose nuevamente solos
pero la distancia no alcanza
a separar sus sueños rotos
y no hay espacio para el olvido,
ni para la tragedia, ni para el amor
solo hay espacio para escribir
lo que un día paso.
el amor y la tragedia,
envueltos en uno solo
dirigidos a una fiesta de sentimientos
esperando algún elogio,
por la esperanzadora unión
de dos entes diferentes,
uno muerto de amor
y otro amando la muerte
y cuando los elogios llegan
esperanzados en la realidad
de estos entes que ante sus ojos
reconocían que no era verdad
pero no hay mejor manera
de esconder el triste llanto
que con una risa fingida
y un mentiroso encanto
un mundo que cierra sus ojos
riéndose con razones
pues la esperanzadora fantasía
ha convencido sus corazones
un corazón que piensa,
analiza pero calla,
un corazón que la realidad
a interrumpido su marcha
porque ahora espera con ansias
que esta realidad falsa,
sea tan falsa como el arco iris
que en la inmensidad se alza
la realidad les grita,
dejen tantos intentos
pero la fantasía los deja
sordos, mudos y ciegos
pero esta plenitud no alcanza
y se quedan con los brazos abiertos
porque la realidad es tanta
que huyen entre lamentos
sueltan sus manos,
sintiéndose nuevamente solos
pero la distancia no alcanza
a separar sus sueños rotos
y no hay espacio para el olvido,
ni para la tragedia, ni para el amor
solo hay espacio para escribir
lo que un día paso.