José Benito
Poeta fiel al portal
Hoy he visto por fin al viejo roble
cortado y yerto.
Lo que nadie en mil años le hubo hecho,
ahora se lo hicieron.
¡Cuánto pudo contarnos como amigo
que, al borde del camino,
tal vez resguardó a tantos peregrinos
confiados al destino!
Y vio tantos amores
consumarse debajo de sus ramas,
y odios, y dolores,
y tantas bagatelas de pasiones humanas…
Veloz pasó su vida,
para tan fuerte rama
y tan larga distancia recorrida.
Sola quedó la fuente,
sin aquel compañero anciano y fuerte
a quien llevó la muerte,
trayendo una guadaña
de esas nuevas que hieren el oído,
que al caso son lo mismo…
Lo que nadie en mil años le hubo hecho
ahora se lo hicieron:
hoy he visto, por fin, al viejo roble,
viejo roble gallego,
cortado y yerto, seco,
muerto.
cortado y yerto.
Lo que nadie en mil años le hubo hecho,
ahora se lo hicieron.
¡Cuánto pudo contarnos como amigo
que, al borde del camino,
tal vez resguardó a tantos peregrinos
confiados al destino!
Y vio tantos amores
consumarse debajo de sus ramas,
y odios, y dolores,
y tantas bagatelas de pasiones humanas…
Veloz pasó su vida,
para tan fuerte rama
y tan larga distancia recorrida.
Sola quedó la fuente,
sin aquel compañero anciano y fuerte
a quien llevó la muerte,
trayendo una guadaña
de esas nuevas que hieren el oído,
que al caso son lo mismo…
Lo que nadie en mil años le hubo hecho
ahora se lo hicieron:
hoy he visto, por fin, al viejo roble,
viejo roble gallego,
cortado y yerto, seco,
muerto.
José Benito Freijanes Martínez