Entre mis brazos tenía
la lluvia clara y suave,
como un manto ligero
que se sostiene en el aire,
como a mi niño pequeño
cuando aún no era nada;
en mi vientre vivía
sin que lo supiera nadie.
Escondido como el aire
solo yo lo sentía.
Mientras crecía
mi sonrisa se agrandaba
en la confianza ciega
que iba a ser como un ángel.
la lluvia clara y suave,
como un manto ligero
que se sostiene en el aire,
como a mi niño pequeño
cuando aún no era nada;
en mi vientre vivía
sin que lo supiera nadie.
Escondido como el aire
solo yo lo sentía.
Mientras crecía
mi sonrisa se agrandaba
en la confianza ciega
que iba a ser como un ángel.
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