FORJADOR
Poeta recién llegado
El año que termina en unas horas
dejará su lugar al venidero
siendo sincero
un dejo de tristeza nos embarga.
Fue nuestro amigo
por doce largos meses
cumplió con creces
su ciclo en esta vida.
Ahora se marcha
con pesada carga
ya no nos brindará bellas auroras
dará la alternativa al mes de enero.
A veces me pregunto...
¿Adonde irán?
¿Los años que se marchan en diciembre?
¿Que dejarán?
¿A nosotros los humanos?
¿Recuerdos, alegrías, esfuerzos vanos?
¿O serán absorbidos por las mentes?
¿Y engrosarán las filas de nostalgia?
¿De las gentes que ven a la distancia?
¿El final de sus días deprimentes?
Yo no lo pienso así
el año que se marcha tras de sí
nos deja frutos, un legado precioso de riqueza
una amalgama exquisita de experiencias.
Amor, unión, salud, trabajo duro
y la certeza de pensar
que en el futuro
vendrán mejores tiempos para mí.
Estoy seguro
que Dios coronará mis sufrimientos
y volverá mis pesares diminutos.
Debemos esperar el año nuevo
con la esperanza de mejores cosas
abrazar a nuestros hijos, nuestra esposa
agradecerle al creador por nuestras vidas.
Curar nuestras heridas
que aún dolorosas
es mejor olvidarlas totalmente.
Siempre llevar presente
que nos aguardan épocas hermosas
pues cada amanecer...
¡Es diferente!
Francisco Morales Pérez
es forjador.
Todos los derechos reservados.
dejará su lugar al venidero
siendo sincero
un dejo de tristeza nos embarga.
Fue nuestro amigo
por doce largos meses
cumplió con creces
su ciclo en esta vida.
Ahora se marcha
con pesada carga
ya no nos brindará bellas auroras
dará la alternativa al mes de enero.
A veces me pregunto...
¿Adonde irán?
¿Los años que se marchan en diciembre?
¿Que dejarán?
¿A nosotros los humanos?
¿Recuerdos, alegrías, esfuerzos vanos?
¿O serán absorbidos por las mentes?
¿Y engrosarán las filas de nostalgia?
¿De las gentes que ven a la distancia?
¿El final de sus días deprimentes?
Yo no lo pienso así
el año que se marcha tras de sí
nos deja frutos, un legado precioso de riqueza
una amalgama exquisita de experiencias.
Amor, unión, salud, trabajo duro
y la certeza de pensar
que en el futuro
vendrán mejores tiempos para mí.
Estoy seguro
que Dios coronará mis sufrimientos
y volverá mis pesares diminutos.
Debemos esperar el año nuevo
con la esperanza de mejores cosas
abrazar a nuestros hijos, nuestra esposa
agradecerle al creador por nuestras vidas.
Curar nuestras heridas
que aún dolorosas
es mejor olvidarlas totalmente.
Siempre llevar presente
que nos aguardan épocas hermosas
pues cada amanecer...
¡Es diferente!
Francisco Morales Pérez
es forjador.
Todos los derechos reservados.