E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL ANTICRISTO
Con descomunales cuernos cabríos,
el imperio, la cabeza corona,
y con férreas pezuñas apisona,
nación que no sigue sus albedríos.
El mercantilismo, sus poderíos,
con fructuoso liberalismo abona,
y su única mercancía posiciona
en países sumidos en señoríos.
En el terrenal santuario del Padre,
con el código de barras trisiesto,
tal marca, hace que su emporio cuadre,
y con su monopolio deshonesto,
el gran becerro de oro, con desmadre,
arremete contra el mercante opuesto.
Con descomunales cuernos cabríos,
el imperio, la cabeza corona,
y con férreas pezuñas apisona,
nación que no sigue sus albedríos.
El mercantilismo, sus poderíos,
con fructuoso liberalismo abona,
y su única mercancía posiciona
en países sumidos en señoríos.
En el terrenal santuario del Padre,
con el código de barras trisiesto,
tal marca, hace que su emporio cuadre,
y con su monopolio deshonesto,
el gran becerro de oro, con desmadre,
arremete contra el mercante opuesto.
Última edición: