sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre oleajes de sangre
en la curva de la luz
en los momentos de los relieves de las cúspides agujereadas
en los momentos de hipnosis
en las calaveras de mundos salpicantes
y en la tierra que hace énfasis con las alineaciones del universo infernal
aparece el temido Anticristo,
ahí aparece la huella que borra las caras
esas siluetas que gimen en la oscuridad
en las plazas del infierno humillante
en la tierra que todo lo da
en la esencia girada a la muerte
en la escena que gravita sin final
en las llamas que agiliza la cúspide
y en terreno que viene y va
en las camas que tuerce el diablo
que gravita la fuente del mal
en las palabras que arden en sus cielos
y en las fantasías que ciegan su luz
allí donde espera su lanza
que la clava en los cuerpos de cristal
que se rompen las fases de un sueño
y acarician la muerte del tiempo
en las aldeas que graban su suerte
en las escenas que arden en el sol
en las especies que relacionan su muerte
en las afueras que no comen pan
en las farolas que se escabullen en las sombras
y en las arenas
que arden de más
en las fabricaciones que rompen suicidios
y en las almas que sueñan verse sin final
pero en las palabras que imprimen las fracciones de los segundos
y en la cabalgatas que rompen su voz
el Anticristo que llega y funde su tempestad
que alarga la llamada que se hace del sol al vapor
y la esencia que cura la muerte
y las ganas de arder sin dolor
y las fases que giran y giran
y la luz que renace en el mar
y las huellas que giran la muerte
y la boca del sol
y la luna
que se lanzan al mar
y se funden las olas del agua
en un soplido de un mar de cristal
y se hacen las escenas de luz y vapor
se encienden los laberintos del cielo
se hace el vapor criminal
se tuercen las orgías de los cuerpos
se rompe el viento e el resoplido de una gota de lluvia
se hacen las palmadas al aire
se agota la realidad sin su resplandor
y hay crímenes
hay horror
hay diluvios plagados de heridas con sal
sale la lluvia
sale su recital
se hace costumbre mirar hacia allá
se abren las bocas
salen las rocas
se rompe el mar de cristal
escuecen las sombras
gira la luz
se hace la huidas
donde estas tú
se hacen las llamas
se hace su sombra
se rompen las sombras
se hace su guarida
allí donde el hombre crece en el dardo opuesto del amor
allí donde lanza las palabras al fuego
se hace la curva
suele matar
se hacen los sueños
arde la mar
gritos horrendos
magia de muerte
se hacen los túneles
se hace poesía la sombra de un as
se hace la huida
muere su mar
arden los labios
grita su labia
habla el destino
se hace la fuerza y muere su rango
se hace el aroma
sangre desbocada
horrendos lunares
se hace su muerte
grita y llueve
la sangre se derrama y la luz se cuece
se rompen las olas
se rompe su luz
arden las costas
se infla su arañazo
se hace su puente
se rompen los relieves
ha llegado el Anticristo
y con el la marca de la huella
que rompen las bestias
y ahí en el salto de un tigre
se afianza su raza
la paloma es devorada
vuelan los relámpagos
truenan las tormentas
se hacen los cantos en sus tinieblas
juran los infiernos
se adolece de una voz
se hacen las tinieblas
arde el sol
se hacen las grietas
y muere las sinfonías
allí donde la muerte obra el poder
y justo en el olimpo
han tenido que nacer
por que más allá del limbo
la generación ha lanzado un eclipse
para gobernar la luz
allí quien tenga la luz
gobernara el poder
quien tenga el poder
romperá la muerte
quien rompa la muerte
habrá sacrificado su espíritu
y quien sacrifique su espíritu
habrá hecho nacer a su tumba.