Sofia Luz Castagno
Poeta adicto al portal
Hoy como nunca en aquel sendero
pude sentir que sonreía el Hado,
y en anverso de este mundo lisiado
se me mostró como un sueño ligero.
Ví entre escombros el perecedero
y angusiante Sol, la Tierra infecta,
y que una linea azul, casi perfecta,
dividìa la Orgía de lo Mero...
Ví caminar mil seres de ese lado
buscándole la posición correcta
al cuerpo semi-muerto y fatigado,
mientras que en este lugar de la recta,
se prepara el hombre descalzado
a cumplir los rituales de la secta.
pude sentir que sonreía el Hado,
y en anverso de este mundo lisiado
se me mostró como un sueño ligero.
Ví entre escombros el perecedero
y angusiante Sol, la Tierra infecta,
y que una linea azul, casi perfecta,
dividìa la Orgía de lo Mero...
Ví caminar mil seres de ese lado
buscándole la posición correcta
al cuerpo semi-muerto y fatigado,
mientras que en este lugar de la recta,
se prepara el hombre descalzado
a cumplir los rituales de la secta.