Jose Alberto Retamosa
Poeta recién llegado
Guardaban los muros el calor de los hogares
aquí y allá, mil luces por doquier
los ruidosos televisores en sus lugares
aquí y allá, máquinas al compás
las calles estaban abarrotadas de focos
aquí y allá, los coches y farolas
todo era chispas y en sombras había poco
aquí y allá, eléctricas corrientes
De repente todo se fue, sombras, nada más
aquí y allá, oscuras compañías
ni motor ni luz parecían volver jamás
aquí y allá, pasos desesperados
la lluvia tras mi ventana por fin invisible
aquí y allá, todo era más hermoso
sin destellos humanos ni su sombra terrible
aquí y allá, por fin la realidad
aquí y allá, mil luces por doquier
los ruidosos televisores en sus lugares
aquí y allá, máquinas al compás
las calles estaban abarrotadas de focos
aquí y allá, los coches y farolas
todo era chispas y en sombras había poco
aquí y allá, eléctricas corrientes
De repente todo se fue, sombras, nada más
aquí y allá, oscuras compañías
ni motor ni luz parecían volver jamás
aquí y allá, pasos desesperados
la lluvia tras mi ventana por fin invisible
aquí y allá, todo era más hermoso
sin destellos humanos ni su sombra terrible
aquí y allá, por fin la realidad