roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
El aplauso de la última fila…….
es un poco menos sonoro,
casi casi imperceptible
pero que yo, esperaba ansioso
entre las bambalinas de mi personaje.
Lo busque tanto tiempo…….
en la inspiración de Campoamor.
en las extrañas rimas de Becker
y hasta en la comedia de Dante.
Imagine tantas escenas,
reflectores sofocantes,
ansiedades indescriptibles,
palestras improvisadas
para el alma inquieta
que inventaba verdades
Y sufría entre telones.
Pero…….
el aplauso de la última fila
se perdía sigiloso en el bosque
de mis nebulosos pensamientos
hasta que un día,
colgué mis versos y mis miedos,
deje atrás la vanidosa esfinge,
y soñé más allá de los luceros.
Camine por los caminos
del guiñol y las marionetas
desborde mil emociones
en el carromato de la vida
y converse con las estampas
que crea la esperanza.
Sin embargo………
Aun camino entre las sombras,
aun me detengo en el silencio
y aun no escucho
el aplauso de la última fila.
es un poco menos sonoro,
casi casi imperceptible
pero que yo, esperaba ansioso
entre las bambalinas de mi personaje.
Lo busque tanto tiempo…….
en la inspiración de Campoamor.
en las extrañas rimas de Becker
y hasta en la comedia de Dante.
Imagine tantas escenas,
reflectores sofocantes,
ansiedades indescriptibles,
palestras improvisadas
para el alma inquieta
que inventaba verdades
Y sufría entre telones.
Pero…….
el aplauso de la última fila
se perdía sigiloso en el bosque
de mis nebulosos pensamientos
hasta que un día,
colgué mis versos y mis miedos,
deje atrás la vanidosa esfinge,
y soñé más allá de los luceros.
Camine por los caminos
del guiñol y las marionetas
desborde mil emociones
en el carromato de la vida
y converse con las estampas
que crea la esperanza.
Sin embargo………
Aun camino entre las sombras,
aun me detengo en el silencio
y aun no escucho
el aplauso de la última fila.