El árbol de la colina

Cuentista

Silencio, un cuento.

EL ÁRBOL DE LA COLINA



Diré, que pese a la historia macabra que cuento

hace mucho... mucho tiempo que no invento.

En sus ramas halagüeñas, donde posan buitres y cigüeñas

donde se embuten las aves que tragan y nutren,

han colgado a muchos fieros, bellas damas delicadas

y hombres viejos que colgados han secado en sus pellejos.

Al llegar la anochecida, cuando la brisa huele mortecina

y los lobos y coyotes aúllan a la luna de brillo nacida

los verdugos de osamenta, los del árbol de la colina

cuelgan a nuestros morados prisioneros en él.

Al hacerlo, cuando el muerto ya no mueve

cuando sus manos y sus pies no se agitan bajo el agua que llueve

alumbran en reino de vivos, donde nacen, donde lloran... donde mueren.

Los ancianos, mis adorables ancianos más inertes

los que pudren en hueso roído y aliento gastado

temen al árbol callado... el de la colina

aseguran que una vez dejas de morir colgado de él,

renaces repleto de vida, la más temida.

Nosotros, los menos viejos, bajo sus ramas calcinadas

las de la sombra menguante según el muerto columpia en su soga

danzamos bañados de hermosa neblina, la del árbol de la colina

donde los muertos ahorcados son sentenciados a vida

la condena más larga y temida.

El corazón les late, palpita

pero una vez han cumplido, una vez consumido el castigo

cuando la vida se agota y termina

regresan a la tierra del árbol temido...

el de la colina.


“Cuentista” 2015
 
Última edición:
Hola cuentista, gracias compañero
por esta historia de aparecidos que nos dejas
para poder disfrutarla
al menos los que somos aficionados al terror más oscuro
y tenebroso.
me encanta el tema porque está más que cercano
a mis gustos literarios, saludos.
 
Hola cuentista, gracias compañero
por esta historia de aparecidos que nos dejas
para poder disfrutarla
al menos los que somos aficionados al terror más oscuro
y tenebroso.
me encanta el tema porque está más que cercano
a mis gustos literarios, saludos.
Saludos dulcinista, entonces compartimos gustos literarios. Grata tu visita.
 
EL ÁRBOL DE LA COLINA


Diré, que pese a la historia macabra que cuento

hace mucho... mucho tiempo que no invento.

En sus ramas halagüeñas, donde posan buitres y cigüeñas

donde se embuten las aves que tragan y nutren,

han colgado a muchos fieros, bellas damas

y hombres viejos que colgados han secado en sus pellejos.

Al llegar la anochecida, cuando la brisa huele mortecina

y los lobos y coyotes aúllan a la luna de brillo nacida

los verdugos, los del árbol de la colina

cuelgan a nuestros morados prisioneros en él.

Al hacerlo, cuando el muerto ya no mueve

cuando sus manos y sus pies no se agitan bajo el agua que llueve

alumbran en reino de vivos, donde nacen, donde lloran... donde mueren.

Los ancianos, mis adorables ancianos más inertes

los que pudren en hueso roído y gastado

temen al árbol callado... el de la colina

aseguran que una vez dejas de morir colgado de él,

renaces repleto de vida, la más temida.

Nosotros, los menos viejos, bajo sus ramas calcinadas

las de la sombra menguante según el muerto columpia en su soga

danzamos bañados de hermosa neblina, la del árbol de la colina

donde los muertos ahorcados son sentenciados a vida

la condena más larga y temida.

El corazón les late, palpita

pero una vez han cumplido, una vez consumido el castigo

cuando la vida se agota y termina

regresan a la tierra del árbol temido...

el de la colina.


“Cuentista” 2015
Interesantes letras nos dejas cuentista en esta historia
tenebrosa que llega al lector para disfrutar de una buena
lectura de principio a fin con un bonito cierre.
Ha sido un placer poder pasar a leerte. Un abrazo. Tere
 

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