Antonio del Olmo
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL ÁRBOL DE LA TIERRA Y EL CIELO
Se puede ser idealista
y realista al mismo tiempo.
Cualquier árbol nos ofrece
el mejor de los ejemplos:
tiene los pies en la tierra
y la cabeza en el cielo;
sus raíces profundizan,
excavando bajo el suelo,
para sostener el tronco
y asimilar alimentos;
pero tiene que ascender,
despegándose del suelo,
para obtener aire y luz
con sus ramas sobre el cielo.
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