Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
EL ÁRBOL HABITADO
Quiso madre que naciera,
es Natura caprichosa,
en un erial de la Mancha
para ser la única sombra
del jornalero y el amo
que se tumba a la bartola,
del capataz que se allega,
del que se va y no retorna,
del que se pierde entre llanos
y en mi tronco se acomoda.
Triste sería mi vida
en este remoto páramo
si no fuera porque albergo,
hecho de ramas y tallos,
un nido que es la alegría
de mis hojas y del campo.
Llegaron un día gris,
con un colorido alado,
dos loritos jubilosos
escapados de un rejado
y hallaron entre mis ramas
su refugio libertario.
Desde entonces son sus alas
extremidades del árbol
que soy y siente con ellos
el vuelo de lo cercano
y los requiebros de amor
y sus parlanchines cantos.