CLEITO
Poeta recién llegado
EL ARBÓL QUE ACOGIÓ A CRISTO EN PISCO
Dicen que en un árbol se duplicó tu imagen
El Cristo del dolor
Estancado mirando en un recogimiento estás tú
El árbol del dolor de una plazuela rota
A tus pies durmiendo un sueño profundo y empolvado se tumban ellas
Las víctimas de la furia de un miércoles al atardecer,
Plagiando el calvario están allí muchos son... Muchos yacen.
Llantos de dolor, se escuchan, alaridos en una noche sin luna ni esperanza
Lamentación de quejumbrosos, aire pesado como los derribos que guardan las vidas secuestradas en esos barros se han convertido en nicho de muchos,
Sin despedida ni un adiós se han ido para siempre.
Familias enteras se disiparon y se rompieron lazos
Las lágrimas son el desbordamiento de unos ojos de dolor, nadie concibe nada
Cabellos cenizados, rostros partidos
Manos que arañan la tierra en busca de vida
Es una destrucción total...Vidas y hogares
Mas... tú árbol testigo de una destrucción miras rendido
Simulando al cristo crucificado abres tus brazos al sureño que hoy sufre
Los acoges por un consuelo y esperanza a los que sobrevivieron
Se acogió en ti un cristo copiado por un milagro estás allí
Será por que él también se quedó sin casa.. el cristo de la iglesia
Tú señor .el Cristo del dolor
Tú también te quedaste sin casa y partiste con muchas a la casa de tu padre
Hoy deben estar residiendo a tu ocasión, tersos del barro gozan en la morada del cielo
Árbol de la vida extiende tus brazos y has la sombra que sosiegue el calor de la destrucción
Tu señor .el Cristo del dolor...
Reposa a la naturaleza que has creado y fructifícate a los llantos de tus hijos.
Dicen que en un árbol se duplicó tu imagen
El Cristo del dolor
Estancado mirando en un recogimiento estás tú
El árbol del dolor de una plazuela rota
A tus pies durmiendo un sueño profundo y empolvado se tumban ellas
Las víctimas de la furia de un miércoles al atardecer,
Plagiando el calvario están allí muchos son... Muchos yacen.
Llantos de dolor, se escuchan, alaridos en una noche sin luna ni esperanza
Lamentación de quejumbrosos, aire pesado como los derribos que guardan las vidas secuestradas en esos barros se han convertido en nicho de muchos,
Sin despedida ni un adiós se han ido para siempre.
Familias enteras se disiparon y se rompieron lazos
Las lágrimas son el desbordamiento de unos ojos de dolor, nadie concibe nada
Cabellos cenizados, rostros partidos
Manos que arañan la tierra en busca de vida
Es una destrucción total...Vidas y hogares
Mas... tú árbol testigo de una destrucción miras rendido
Simulando al cristo crucificado abres tus brazos al sureño que hoy sufre
Los acoges por un consuelo y esperanza a los que sobrevivieron
Se acogió en ti un cristo copiado por un milagro estás allí
Será por que él también se quedó sin casa.. el cristo de la iglesia
Tú señor .el Cristo del dolor
Tú también te quedaste sin casa y partiste con muchas a la casa de tu padre
Hoy deben estar residiendo a tu ocasión, tersos del barro gozan en la morada del cielo
Árbol de la vida extiende tus brazos y has la sombra que sosiegue el calor de la destrucción
Tu señor .el Cristo del dolor...
Reposa a la naturaleza que has creado y fructifícate a los llantos de tus hijos.