nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si pudiera retener ese viento despiadado
que mide tu pulso agonizante,
quebraría con mis manos el yugo
rencoroso que tu canto oprime,
cubriendo de perfumes
el último gesto de tus días
y penetrando tras la calma de tus ojos,
te abrazaría el alma,
aquella que en secreto
tirita en soledad.
Si pudiera ascender al infinito
apartando de ti las cárceles del suelo,
rompería las paredes del tiempo
para amarrar tu aliento
entre las entrañas de la paz.
Buscaría la última flor
de un destino ya dormido,
impregnando en el recuerdo
el aroma claro de tus manos...
NUNA.
