Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El arrapante vestido
de la señora marquesa
Fue en un día de octubre
en que los vientos fuertes
levantaban vestidos con alegría,
y desgarraban las carnes
de voluptuosas medidas.
La marquesa llevaba
un vestido, ¡que tela!,
vaporoso; que escondía
unas medias iguales,
con sus iguales ligas.
Era un vestido rasposo
¡Qué grande es Sevilla!
que no era un vestido lujoso,
y era un vestido que chilla.