nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando la paz retorna
a sus moradas
revistiendo de amor
la desnudez del alma,
ésta despereza ante
su ardiente caricia
abriendo extensamente
el cáliz de su luz,
y en perfecto equilibrio
al que sedienta aspíra,
va hilvanando con hilos
de blanco lírio
los jirones del ser.
Luz y guía,
que en dulces rituales
rocían con maestría
la cúspide del sentido
y ensalzados aíre y latído
en adorado gesto,
ennoblecen con orgullo
el arte de amar.
NUNA.