Vaciar el alma es verbo de valientes,
romper la jaula, huir de la razón,
donde se ocultan sombras persistentes
bajo el disfraz del ego y su prisión.
Callar la mente, ahogar sus argumentos,
mirar el mundo sin querer juzgar,
sentir la vida en todos sus momentos
como un arroyo mudo al transitar.
El que se busca dentro, se disuelve,
no queda nombre, forma ni pasión;
y al fin su corazón claro resuelve
ser uno solo con la creación.
No es huir del dolor ni del fracaso,
sino mirarlos sin temor ni huella;
y en medio del abismo, paso a paso,
ver que la nada es luz y no querella.
Vaciarse es ser total sin posesiones,
soltar lo que nos carga sin razón,
es liberarse de las ilusiones
y hallar en lo sutil la perfección.
romper la jaula, huir de la razón,
donde se ocultan sombras persistentes
bajo el disfraz del ego y su prisión.
Callar la mente, ahogar sus argumentos,
mirar el mundo sin querer juzgar,
sentir la vida en todos sus momentos
como un arroyo mudo al transitar.
El que se busca dentro, se disuelve,
no queda nombre, forma ni pasión;
y al fin su corazón claro resuelve
ser uno solo con la creación.
No es huir del dolor ni del fracaso,
sino mirarlos sin temor ni huella;
y en medio del abismo, paso a paso,
ver que la nada es luz y no querella.
Vaciarse es ser total sin posesiones,
soltar lo que nos carga sin razón,
es liberarse de las ilusiones
y hallar en lo sutil la perfección.