Lírico.
Exp..
El ascenso
Subí hasta que la gente no existía
y nada pertubaba con su pena
ni su alegría el mundo; luz que suena;
luz que sonaba a vida en sintonía.
Subí por la montaña, allí nacía
el río sin final como una vena
lamiendo bosques, piedras y en la arena
sentí que me moría y me moría.
Subí, subí, subí donde las cumbres
sumían en un sueño las costumbres
que el tiempo va tejiendo como araña.
Subí, subí, subí hasta el mismo cielo
amándonos muy alto igual que un velo
porque vemos a Dios en la montaña.
Subí hasta que la gente no existía
y nada pertubaba con su pena
ni su alegría el mundo; luz que suena;
luz que sonaba a vida en sintonía.
Subí por la montaña, allí nacía
el río sin final como una vena
lamiendo bosques, piedras y en la arena
sentí que me moría y me moría.
Subí, subí, subí donde las cumbres
sumían en un sueño las costumbres
que el tiempo va tejiendo como araña.
Subí, subí, subí hasta el mismo cielo
amándonos muy alto igual que un velo
porque vemos a Dios en la montaña.