Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
El asombro, la belleza,
y la agudeza mental, se manifiestan en ellos.
Son diamantes en bruto, pero no están conscientes.
No saben que están en la cima de su grandeza,
de su máxima sensibilidad, de su máxima capacidad.
Tienen el corazón lleno de esperanza, de generosidad.
Son capaces de darlo todo,
su tiempo, su esfuerzo, su capacidad, su vida
y sienten que no hay nada que no puedan hacer.
Tienen esa difícil facilidad para resolver cualquier dilema.
A medida que aprenden van adivinando el siguiente paso.
El conocimiento va apareciendo frente a sus ojos
como una magia que ellos controlan.
Y juegan,
porque para ellos encontrar respuestas no es más que un juego.
La lógica y las matemáticas,
son las ventanas, el lenguaje, para alcanzar y crear el saber.
Intuyen y se maravillan de las teorías sobre la deformación del espacio-tiempo,
la velocidad de la luz como constante crucial
que determina el futuro como única posibilidad.
Los viajes en el tiempo, no, no pueden ser.
Para ellos, la teoría, no es más que una película de ciencia ficción.
Descubren que hacer ciencia
no es más que ir descubriendo las reglas del juego
que cada vez son más fascinantes por su bella estructura y complicada sencillez.
El universo los deslumbra y concluyen:
¡Dios es esto o ya no es!
Ellos son los jóvenes,
estudiantes de Física.
Nota: lo publico aquí porque aquí no dan premios.
y la agudeza mental, se manifiestan en ellos.
Son diamantes en bruto, pero no están conscientes.
No saben que están en la cima de su grandeza,
de su máxima sensibilidad, de su máxima capacidad.
Tienen el corazón lleno de esperanza, de generosidad.
Son capaces de darlo todo,
su tiempo, su esfuerzo, su capacidad, su vida
y sienten que no hay nada que no puedan hacer.
Tienen esa difícil facilidad para resolver cualquier dilema.
A medida que aprenden van adivinando el siguiente paso.
El conocimiento va apareciendo frente a sus ojos
como una magia que ellos controlan.
Y juegan,
porque para ellos encontrar respuestas no es más que un juego.
La lógica y las matemáticas,
son las ventanas, el lenguaje, para alcanzar y crear el saber.
Intuyen y se maravillan de las teorías sobre la deformación del espacio-tiempo,
la velocidad de la luz como constante crucial
que determina el futuro como única posibilidad.
Los viajes en el tiempo, no, no pueden ser.
Para ellos, la teoría, no es más que una película de ciencia ficción.
Descubren que hacer ciencia
no es más que ir descubriendo las reglas del juego
que cada vez son más fascinantes por su bella estructura y complicada sencillez.
El universo los deslumbra y concluyen:
¡Dios es esto o ya no es!
Ellos son los jóvenes,
estudiantes de Física.
Nota: lo publico aquí porque aquí no dan premios.
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