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Poeta recién llegado
El destino es toda la lluvia entre los dedos,
Cada gotícula de nombre entre los dientes,
el silbido de todas las tuercas arrojadas a contra viento
Nada más el sotavento se anima y salen volando los sueños
y el futuro se vuelve un pájaro herido con las alas de cemento.
Los jardines miran, miran los ojos yertos absortos en los caleidoscopios
Hartos de ayeres se arraciman bajo las sombras de las lunas de otras vidas y nos miran, miran como detrás de un espejo de sombras, a las efigies dormidas
Y todo pasa y todo se queda en los rumores de la gente
Y toda esa lluvia se mece en las esquinas de un cristal ciego, a veces de tan ingratas miradas y a veces
me resuelvo a conquistar mis caminos y descubrir mis horizontes y el limbo de mi propio ser, ese que acaso ya he sido ayer y que se marcha hoy sin haber vivido.
Me he resuelto a saber, saber que existo y que existes, y que nuestras vidas son un misterio que nos envuelve y nos traga como el mar, y nos devuelve como a la espuma blancos y sin culpas.
Déjame que esparza esperanzas en tus huertos y que crezcan las manzanas nuevas de lo incierto.
Déjame que te perfume de nardos y te cubra de helechos para que crezcan jardines en tu vientre y me libres!
Regálame si quieres un minuto por siempre un minuto de tus azares!
A: Vicky con amor.
FEDE 12/01/2013
Cada gotícula de nombre entre los dientes,
el silbido de todas las tuercas arrojadas a contra viento
Nada más el sotavento se anima y salen volando los sueños
y el futuro se vuelve un pájaro herido con las alas de cemento.
Los jardines miran, miran los ojos yertos absortos en los caleidoscopios
Hartos de ayeres se arraciman bajo las sombras de las lunas de otras vidas y nos miran, miran como detrás de un espejo de sombras, a las efigies dormidas
Y todo pasa y todo se queda en los rumores de la gente
Y toda esa lluvia se mece en las esquinas de un cristal ciego, a veces de tan ingratas miradas y a veces
me resuelvo a conquistar mis caminos y descubrir mis horizontes y el limbo de mi propio ser, ese que acaso ya he sido ayer y que se marcha hoy sin haber vivido.
Me he resuelto a saber, saber que existo y que existes, y que nuestras vidas son un misterio que nos envuelve y nos traga como el mar, y nos devuelve como a la espuma blancos y sin culpas.
Déjame que esparza esperanzas en tus huertos y que crezcan las manzanas nuevas de lo incierto.
Déjame que te perfume de nardos y te cubra de helechos para que crezcan jardines en tu vientre y me libres!
Regálame si quieres un minuto por siempre un minuto de tus azares!
A: Vicky con amor.
FEDE 12/01/2013