Lucas Erven
Poeta recién llegado
Noche a noche y sentado en la escollera
veo un barco cruzando por la mar,
desde lejos no entiendo su carrera,
un vaivén que repite sin cesar.
Pasa siempre evitando la rivera,
todo oscuro, sin luces que avistar,
como nave fantasma que tuviera
por castigo jamás desembarcar.
Pero al verlo mi alma se estremece
puesto que conocerlo me parece
¡aunque nunca me dio por navegar!
Ese barco seguro que me espera…
Y esto intuyo mirándolo surcar
¡altos mástiles, negra la bandera!
Archivos adjuntos
Última edición: