Lírico.
Exp..
El batacazo
Uno visita la Universidad
Pontificia de Salamanca
y se queda anonadado
por la belleza de la piedra;
la elegancia del barroco
propulsando por el patio
un anhelo teológico
que se eleva hasta el cielo.
Cuando uno sale de allí,
vuelve a su costumbre
de rebozarse en lo mundano;
y busca un bar para beber
cerveza y observar
a las muchachas, mientras
no parece llegar nunca
la idea del negocio
que tal vez le saque
de su gris mediocridad.
Es curioso lo rápido
y aparentemente indoloro
que puede ser el batacazo
contra la tierra después
de haber subido al cielo
en alas del ligero pensamiento.
Uno visita la Universidad
Pontificia de Salamanca
y se queda anonadado
por la belleza de la piedra;
la elegancia del barroco
propulsando por el patio
un anhelo teológico
que se eleva hasta el cielo.
Cuando uno sale de allí,
vuelve a su costumbre
de rebozarse en lo mundano;
y busca un bar para beber
cerveza y observar
a las muchachas, mientras
no parece llegar nunca
la idea del negocio
que tal vez le saque
de su gris mediocridad.
Es curioso lo rápido
y aparentemente indoloro
que puede ser el batacazo
contra la tierra después
de haber subido al cielo
en alas del ligero pensamiento.