sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El beso de cada aro de tus huellas
se inventó en el nombre de mi corazón,
tus palabras recogieron a tus testigos,
se abrazaron las letras en tu piel,
quedaron en el reflejo de su sangre
unidas en cada movimiento
hecho aire,
cerca de tu aliento respiré tu aroma,
entrando en tus labios
susurré en tu voz
y pude abrir las puertas
de tu alma,
en los besos me tocaron tus labios,
las lágrimas me invadieron mi sudor,
en el arte de tu oración
pude saltar a la brisa,
enganchar al cielo en mi tinta
hasta llover en tu boca,
pude saltar y tocar los poros
de tus alas,
volando en ellas
abrí mi sentidos
y nací de nuevo para así
volverte a ver.
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