Ictiandro
Poeta adicto al portal
El beso que en mi almohada dejaste
frenó mis ansias de salir a buscarte,
mis ojos tras la cortina salada de la rabia
se convencieron que tras nuestras largas ausencias
no debí extrañarte.
En la noche fuiste volcán indomable,
renacer de la cenizas que mis manos guardaban,
y baño de luz fueron tus caricias,
realidad continua a un sueño.
Y la mañana fue despertar en un laberinto
de incertidumbre y desengaño,
solo quedando en mis labios
el beso que en mi almohada dejaste.
frenó mis ansias de salir a buscarte,
mis ojos tras la cortina salada de la rabia
se convencieron que tras nuestras largas ausencias
no debí extrañarte.
En la noche fuiste volcán indomable,
renacer de la cenizas que mis manos guardaban,
y baño de luz fueron tus caricias,
realidad continua a un sueño.
Y la mañana fue despertar en un laberinto
de incertidumbre y desengaño,
solo quedando en mis labios
el beso que en mi almohada dejaste.