Despertó la nieve en mi ventana,
su blanco cuerpo
amortigua todas las pisadas.
Tiñe con una luz clara
las figuras
y me arrima a tu cuerpo.
Me hizo prender el brasero
en las primeras horas de la mañana.
Me transporto a otros inviernos,
a los recuerdos
que nunca son verdad del todo.
Anidó en mi corazón el mirlo
llenando de calor todo mi ser.
Se colgó en mi cara
la sonrisa de mi alma.
No importo
que el hielo invadiera el día,
ni que las nubes
fueran las dueñas
de muchas madrugadas,
porque paré a veces
el reloj del tiempo
dejando que la luz se transformara
en todos los matices
de mi pensamiento.
su blanco cuerpo
amortigua todas las pisadas.
Tiñe con una luz clara
las figuras
y me arrima a tu cuerpo.
Me hizo prender el brasero
en las primeras horas de la mañana.
Me transporto a otros inviernos,
a los recuerdos
que nunca son verdad del todo.
Anidó en mi corazón el mirlo
llenando de calor todo mi ser.
Se colgó en mi cara
la sonrisa de mi alma.
No importo
que el hielo invadiera el día,
ni que las nubes
fueran las dueñas
de muchas madrugadas,
porque paré a veces
el reloj del tiempo
dejando que la luz se transformara
en todos los matices
de mi pensamiento.